Recuperar a Hipócrates Línea Editorial Viernes 13/07/2012 [ + ] [ - ] La principal asociación de médicos de atención primaria anima a la objeción de conciencia frente la retirada de coberturas sanitarias a los inmigrantes sin papeles. Varias decenas de miles de personas perderán la tarjeta sanitaria el 1 de septiembre. Salvo embarazadas y menores de edad, los inmigrantes irregulares sólo podrán ser atendidos en Urgencias, lo que además complicará extraordinariamente el seguimiento de pacientes que lo requieran. La Sociedad de Medicina de Familia y Comunitaria entiende que el médico debe anteponer el deber de atender al paciente. Es una protesta que va en línea con otras protagonizadas en los últimos años por el sector, como la reivindicación de aligerar la carga burocrática para poder dedicar al menos 10 minutos a cada paciente.
Son demandas sensatas y nobles. El problema es que la profesión se ha contaminado en los últimos tiempos de un espíritu relativista. El anterior Gobierno rechazó el derecho a la objeción de conciencia frente al aborto, que calificó de «desobediencia civil». Pero en lugar de protestar con firmeza, la Organización Médico Colegial elaboró un nuevo Código Deontológico que limita seriamente el derecho a la objeción y asimila al médico a la figura de un mero ejecutor de la ley. El reto es ahora desandar ese camino, y volver al juramento hipocrático que consagra el absoluto respeto por la vida humana, ya sea en estado gestante, o en situación administrativa irregular.

















