El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir (A. Einstein)

Escuelas Católicas de Andalucía lamenta las medidas tomadas por la Consejería de Educación

La Directora General de Planificación y Centros, Elena Marín Bracho, dio esta semana un golpe mortal a uno de los colectivos más necesitados de la educación en Andalucía: las Escuelas Hogar, colectivo formado por niños y jóvenes con situaciones de grave desestructuración familiar, que alcanzaron en estas escuelas un entorno educativo apropiado para su desarrollo personal y social. 

El despido de trabajadores (educadores, cuidadores y personal de servicio) junto con la insuficiente cantidad económica asignada para la manutención y el funcionamiento de este servicio educativo y social, ponen entre las cuerdas a las instituciones que, durante decenios, han atendido a este sector tan vulnerable de nuestra sociedad.

Los representantes de Escuelas Católicas han conversado con los técnicos de la Administración educativa y ha puesto en evidencia la falta de criterios y la total arbitrariedad en la asignación de personal y recursos a las Escuelas Hogar por parte de la administración educativa. El mismo Jefe de Servicio que atiende este sector, Francisco Cáceres, reconoce la incapacidad de la Administración en dar una respuesta razonable y coherente a este sector. Él mismo aboga por la creación de un equipo de trabajo que aborde las graves deficiencias que se han generado con el paso de los años.

De nuevo queda también en evidencia la doble vara de medir que la Consejería de Educación utiliza entre los centros de titularidad pública y los centros de titularidad privada parcialmente sostenidos con fondos públicos. En palabras de la Directora General de Planificación y Centros, las escuelas hogar deberían regirse por “criterios razonables y equiparables al mismo servicio público que ofrecen las Residencias Escolares”. Sin embargo, hoy día, el personal dedicado a las Residencias Escolares lo duplica y el gasto de funcionamiento triplica a un servicio equivalente de las Escuelas Hogar de titularidad privada. Tanto es así que, hoy por hoy, obligan a mantener a un alumno con 1,9 euros al día. Con esta cantidad insignificante deben alimentar a niños y adolescentes a lo largo de toda la jornada (desayuno, bocadillo de media mañana, comida, merienda y cena). Empresa realmente imposible.

Ante la gravedad de esta situación y la sinrazón de la administración educativa, Francisco Ruiz Millán, Presidente de Escuelas Católicas de Andalucía, ha solicitado una reunión de carácter urgente con Consejera de Educación, María del Mar Moreno. Solicitud que aún no ha sido atendida.

Escuelas Católica ha informado de esta grave situación al resto de las patronales, a la Confederación de Empresarios y a los sindicatos mayoritarios en el sector de la educación con el fin de unir esfuerzo en la defensa de este colectivo y emprender iniciativas encaminadas a resolver la marginación a las que ha sometido la Administración pública a las Escuelas Hogar en Andalucía.