El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir (A. Einstein)

La necesidad de una Europa decidida

Este fin de semana se ha prolongado el debate sobre cómo y cuándo aplicar los acuerdos del Consejo Europeo de finales de junio. Aquel Consejo supuso un gran alivio para España porque permitía que el dinero empleado en el rescate a la banca fuera directamente a las entidades y porque permitía también que se utilizara el dinero del Fondo de Rescate para comprar deuda de los países con problemas. Pero está claro que algunos países quieren diluir el contenido de ese acuerdo. Tanto es así que Joaquín Almunia, vicepresidente de la Comisión Europea, ha tenido que recordar que los acuerdos hay que cumplirlos.

En Alemania hay una gran resistencia a ponerlo en marcha y su ministro de finanzas ya se ha ocupado de recordar que faltan meses. Finlandia ha llegado a amenazar con salirse del euro si se utiliza ayuda para rescatar a los países del Sur. Francia es la que reclama una actuación rápida. Las próximas horas y los próximos días son decisivos. No es motivo de escándalo que en la construcción europea se den dos pasos adelante y uno hacia atrás. Siempre ha sido así. Pero en este caso no podemos permitírnoslo porque los tiempos han cambiado, todo va mucho más rápido. Y el futuro del euro está en juego. Por supuesto el Gobierno tiene  que ser creíble en su plan de reducción del déficit, pero también Europa  tiene que ser decidida.