El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir (A. Einstein)

La gloria de Dios es la vida del hombre, ¡cuídala al volante!

Este domingo pasado, la Iglesia en España ha celebrado la Jornada de responsabilidad en el Tráfico. El lema de este año “La gloria de Dios es la vida del hombre, ¡cuídala al volante!” nos recuerda una vez más a los creyentes que la vida del hombre es sagrada, puesto que es un don de Dios. Este carácter sagrado, que ha sido reconocido y defendido siempre por la Iglesia, lo recordamos ahora de manera especial cuando tanta gente cambia su lugar de residencia para pasar unos días de vacaciones. También al volante hemos de procurar cuidado a ese don precioso, para que, atentos y vigilantes, no pongamos nunca en peligro ni la vida propia ni la ajena.

Hemos de felicitarnos porque en los últimos años han descendido en España los accidentes y las muertes en carretera de manera importante. Hay que seguir subrayando, sin embargo, que aún es posible mejorar mucho e incidir en las causas más frecuentes de los accidentes que se siguen produciendo, y que son ligerezas graves y gratuitas en el comportamiento de los conductores. En estos días en los que se multiplican los vehículos en nuestras carreteras con motivo de los desplazamientos veraniegos, está en nuestra mano que también ahí, en las carreteras, en los vehículos y, sobre todo, en el corazón de los conductores, resplandezca la fuerza renovadora del Evangelio.
Tenemos que seguir trabajando para que nuestras carreteras sean caminos de encuentro, de vida, de desarrollo, nunca vías de muerte, y continuar educando en una conducción responsable y respetuosa con las normas.