ser progresista es luchar por una legislación que prohíba el aborto. (Mons. Elías Yanes)

Mario Toso propone que “el apoyo a la recapitalización de los bancos esté sujeta a comportamientos ‘virtuosos’”.

En el marco de la II Edición del Seminario Internacional sobre la situación de la Iglesia que, este año, debate y analiza los fundamentos morales de la actual crisis económica, Mons. Mario Toso, secretario del Pontificio Consejo de Justicia y Paz habló sobre La respuesta de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) ante el problema de las finanzas internacionales.

Durante su exposición, Mons. Mario Toso, recordó como los tres puntos de reflexión de cómo se debería gobernar el mercado y publicados en un texto del Pontificio Consejo hace 5 meses, continúan vigentes. La Iglesia, nos presenta un escenario de propuestas sin la voluntad de imponer pero con un claro objetivo de abrir una profunda discusión entorno a “la necesidad de gobernar en particular el mercado sombra de los derivados, de tener a disposición instituciones bancarias capaces de ofrecer créditos a las empresas y de realizar la justicia social en el ámbito financiero, en el plano nacional e internacional”. En esa línea, el secretario del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, presentó varios propuestas claras, entre las que cabe destacar la ya anunciada, al proponer “la recapitalización de los bancos incluso con fondos públicos pero condicionando el apoyo a comportamientos ‘virtuosos’ y finalizados a desarrollar la economía real”. Al parecer, comentaba el ponente que “los bancos que han recibido préstamos del BCE, en la subasta de diciembre de 2011, con tasas del 1% han sido más propensos a reinvertirlas en ganancias cortoplacistas que ha conceder créditos a las familias o a las empresas, lo cual habría podido favorecer la recuperación económica de los diferentes países combatiendo así, la recesión”. Por este motivo, Mons. Toso fue contundente al aclarar que esto constituye “una evidente injusticia: los bancos refinanciados con el dinero público, no han ayudado a los ciudadanos ni a las empresas con dificultad, sino que continúan pensando en su fortalecimiento y beneficio”. También propuso, “por motivos de justicia, considerar posibles medidas de tasación de las transacciones financieras, mediante cuotas ecuas, moduladas con imposiciones proporcionadas a la complejidad de las operaciones, principalmente de aquellas que se efectúan en

Mons. Mario Toso concluyó su intervención espetando  la necesidad de crear “un sistema de reglas globales que rija los mercados financieros mundiales y sus intermediarios en aras a la protección del bien común y de la justicia social mundial y, para ello, se exige un nuevo modelo de desarrollo que prevea un equilibrio entre acumulación y distribución para las economías del nuevo siglo, en un contexto de sostenibilidad ambiental”.