ser progresista es luchar por una legislación que prohíba el aborto. (Mons. Elías Yanes)

“‘La gloria de Dios es la vida del hombre’. ¡Cuídala al volante!”

El próximo domingo, 8 de julio, domingo más cercano a la festividad litúrgica de San Cristóbal, patrono de los conductores, se celebrará la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico. Este año, el lema elegido es “’La gloria de Dios es la vida del hombre’. ¡Cuídala al volante!”. Los obispos del Departamento de Pastoral de la Carretera de la CEE envían “unas palabras de aliento y de felicitación a todos los profesionales del volante, en sus múltiples manifestaciones, y a todas aquellas personas que, sin ser profesionales, sois conductores y tenéis en san Cristóbal un poderoso intercesor”. 

“No olvidamos las dificultades por las que muchos profesionales de la carretera estáis pasando debido a la crisis del momento, a la escasez de trabajo, a la subida del combustible, etc. Que el Señor nos dé fuerza a todos para salir juntos de este bache, sin que nadie se tenga que quedar -nunca mejor dicho- tirado en la carretera”.

En referencia al lema de la Jornada, señalan que el “carácter sagrado del hombre y de la vida humana ha sido reconocido y defendido siempre por la Iglesia. Sería bueno que lo recordáramos en toda ocasión y de manera especial cuando nos ponemos al volante, para que, atentos y vigilantes, no pongamos nunca en peligro ni la vida propia ni la ajena”.

“Hay que felicitarse porque en los últimos años han descendido los accidentes y las muertes en carretera de una manera importante”. “Hoy, es verdad, tenemos mejores carreteras y mejores vehículos, pero seguimos, desgraciadamente, lamentando demasiados accidentes, muchos de ellos con consecuencias trágicas”.

“Nuestra Iglesia está embarcada en el compromiso de la “nueva evangelización”, para que el Evangelio llegue a los que todavía no conocen a Cristo y para que penetre en profundidad en el corazón de todos los bautizados. El Evangelio, acogido y vivido, es capaz de hacer de nosotros hombres nuevos”.

Recordando que “en los próximos días se van a multiplicar los vehículos en nuestras carreteras con motivo de los desplazamientos veraniegos”, manifiestan su deseo de que “en las carreteras, en los vehículos y, sobre todo, en el corazón de los conductores, resplandezca la fuerza renovadora del Evangelio”.

Entre las recomendaciones que hacen a los conductores, apuntan: el valor sagrado de la vida humana, y su cuidado; que las “carreteras han de ser caminos de encuentro, de vida, de desarrollo; nunca vías de muerte”; que sea “el amor a la propia vida y a la de los demás, en la que se refleja la gloria de Dios, lo que nos impulse a una conducción responsable y respetuosa con las normas”.

Concluyen encomendando “a todos los conductores, ero de modo especial a los profesionales del volante”, y a sus familias, “con vuestras dificultades y vuestras esperanzas, a la santísima Virgen”. Y manifestando su deseo de que “santa María del Camino y de la Guía nos acompañe y guíe en todos nuestros desplazamientos”.