ABSTRACT
Chapter XVII; part I: “The sexed condition”.
Today, we are going to study the first part of chapter XVII. In this chapter, Marías underlines the importance of differentiating between the adjectives “sexual” and “sexed”. In this sense, the sexual activity is based on the sexed condition of life, which has two different ways: male and female. This fact means that the human being can only have one sex or the other, in a disjunctive way, and there is a polarity between both sexes so we can assert that there is no weaker sex.
This chapter also tells us how Harold Raley asserts that the sexed condition is the primary way for being in the world, prior to sexuality. Human life is a dynamic coexistence between the two sexed conditions: each sex is directed towards the other.
Next week, we will study the second part of this chapter.
A continuación nos adentramos en la primera parte del Capítulo XVII: La condición sexuada, del libro de Julián Marías Antropología metafísica.
Julián Marías analiza en este capítulo la evidente significación corpórea del sexo, incidiendo en la importancia de la distinción lingüística de dos adjetivos: sexual y sexuado, siendo la actividad sexual una parcela reducida que se fundamenta en la condición sexuada de la vida humana en general, la cual aparece realizada en dos formas diferentes, varón y mujer, que no implica dos especies diferentes, ni un mero accidente, sino que refleja que la persona está instalada en un sexo o en otro disyuntivamente (siendo esta la palabra clave para poder entender cómo se realiza el hombre) dejando constancia que esta disyunción no provoca división, ni separa, sino que vincula; así pues la disyunción sexuada será recíproca y establecerá entre varón y mujer una polaridad (campo magnético) que coimplica el uno al otro, pudiendo afirmar que no existe un segundo sexo inferior. A este respecto afirma nuestro filósofo: “La disyunción sexuada es todavía más rigurosa que la del «cada cual» de la vida; la razón es que mientras ésta es plural y definitiva (la «vida» es ésta o ésta o ésta…), aquélla es dual y recíproca: el hombre es varón o mujer; lo cual significa que si no es varón es mujer, si no es mujer es varón, mientras que si la vida no es ésta, queda indeterminado cuál es”1
¿Qué entiende, por tanto, Julián Marías por condición sexuada? Considera que “es el modo de sensibilidad humana en que se instala el hombre relacionalmente en su comunicación disyuntiva como varón o mujer. Implica una relación de polaridad. Ser varón consiste en estar referido a la mujer y viceversa. Se trata, sobre todo, de una estructura relacional […] la condición sexuada es una instalación vectorial: implica la instalación en el sexo de cada uno y estar en referencia proyectiva hacia el otro sexo”2.
En relación a estos dos conceptos usado por Marías en este capítulo, Harold Raley afirma que “sin el otro sexo sería lógicamente imposible pensarnos como «hombre» o «mujer» […] esta radical condición sexuada, que es la forma primaria de la instalación humana en la vida, es previa a la sexualidad como tal”3.
La condición sexuada refiere un sexo al otro y así la vida humana es una convivencia dinámica de estar cada sexo orientado hacia el otro. Pero esta “va más allá de la biología, de la psicología y hasta de la biografía, y afecta al último, radial núcleo de la personalidad”4.
En el próximo post, siguiendo la estructura del capítulo y las indicaciones que hace nuestro filósofo, retomaremos el concepto de instalación, el cual sirve para poder comprender mejor el tema que estamos tratando: la condición sexuada.
La próxima semana continuaremos con la exposición de la segunda parte de este mismo Capítulo XVII: La condiciónsexuada.
2 ROLDÁN, P., Hombre y humanismo en Julián Marías, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 1998 (tesis doctoral)

















