ser progresista es luchar por una legislación que prohíba el aborto. (Mons. Elías Yanes)

Otra prueba para los cristianos de Oriente Medio

 

Una vez más, en las cercanías de su viaje pastoral a Líbano, el Papa ha vuelto a expresar su preocupación por la dramática situación que atraviesan los cristianos en los países del Cercano Oriente, especialmente en Siria, donde se hace cada día más visible una guerra civil que amenaza con incendiar de nuevo toda la región. Benedicto XVI ha reiterado su apoyo y cercanía a estas comunidades cristianas, al tiempo que ha hecho un llamamiento para que la comunidad internacional no escatime ningún esfuerzo para hacer salir a Siria de su gravísima situación y persevere en la asistencia humanitaria. De inmediato, el obispo caldeo de Alepo, Antoine Audo, ha recordado que para los cristianos sirios la principal tarea es contribuir a la reconciliación nacional y no tener miedo a las dificultades, consciente de la importancia de la convivencia de la Iglesia con el Islam en toda la región.

El reciente Sínodo dedicado al Cercano Oriente ya puso el acento en la necesidad de que los cristianos vivan en estrecha comunión para dar testimonio de su fe y contribuir mejor al diálogo con el Islam. Esta recomendación cobra especial actualidad en la nueva etapa que se ha abierto en el mundo árabe y que va a suponer otra prueba para las minorías cristianas, con el triunfo de los movimientos islamistas que han convertido la llamada “primavera árabe”, en una “primavera del Islam”, en contra de lo que imaginaron los primeros revolucionarios en Túnez y Egipto. Hoy más que nunca se hace necesaria esa tarea de reconciliación nacional, que abarca todas las fronteras del mundo árabe donde las minorías cristianas vienen sufriendo un desprecio secular hacia los derechos humanos, en especial el de la libertad religiosa.