Para que el mal prolifere basta con que los buenos no hagan nada (Edmund Burke)

Esfuerzos de España por mantenerse a flote

Cuando al náufrago le llega el agua al cuello, la primera batalla que ha de librar es la de la supervivencia, siempre teniendo en la cabeza la idea clara de que la salvación pasa por construir una buena embarcación, llevarla a puerto y gobernarla adecuadamente. España, como ha reconocido el Ministro de Economía, Luis de Guindos, está haciendo esfuerzos notables por mantenerse a flote. Lamentablemente la situación en la que nos encontramos no se corresponde ni con los esfuerzos ni con la potencialidad de la economía española.

Por su parte el Presidente Rajoy ha reclamado ante el plenario del G-20 la necesidad de que las ayudas europeas se dirijan directamente a los bancos, con el fin de romper el vínculo entre riesgo bancario y riesgo soberano que tanto daño ha hecho, y trazar una línea de separación clara entre las necesidades de recapitalización que puedan tener las entidades financieras y las necesidades de financiación del Estado español.  

Hay que seguir mandando el mensaje de que España es un país solvente, seguir remando en la buena dirección y esperar que el irracional acoso de los mercados se vaya corrigiendo. Ese mensaje de credibilidad y confianza tiene que venir reforzado por un Gobierno que tenga claro el puerto hacia el que nos dirigimos y los pasos en la ruta reformista  emprendida.