La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Explicaciones y responsabilidades, por favor

 Francisco Rodríguez Barragán. Licenciado en Geografía, Historia y Derecho.- Cuando supimos que se adelantaban las elecciones, pensamos que el desastroso gobierno que padecíamos sería sustituido por el otro partido mayoritario, que con su anterior experiencia de gobierno y casi dos legislaturas de oposición, tendría preparado un meditado programa de gobierno y así pareció confirmarlo en su campaña electoral con la que consiguió la mayoría absoluta.  

Quedamos bastante sorprendidos cuando sus decisiones inmediatas nada tenían que ver con su programa. La explicación que se nos ha ofrecido es que la situación que han encontrado era mucho peor de lo que esperaban. La deuda del estado central, de los gobiernos autonómicos y las corporaciones locales, presentaba unos enormes déficits que era necesario reducir en corto plazo por exigencia de la Comunidad Europea.

El sistema financiero, del que el anterior gobierno presumía, está resultando un fiasco increíble con un agujero cada día más grande, sin que resulte nada claro por qué se ha producido ni como lo van a resolver. Se nos hizo creer que con las fusiones de las Cajas de Ahorros y su conversión en nuevos bancos se estaba resolviendo el problema. Nada más falso: juntando varios agujeros éstos no desaparecen sino que se forma un agujero mayor. El alucinante caso Bankia es el paradigma más claro de nuestra ruina, sobre el que nadie ofrece una explicación creíble y clara.

No me cabe en la cabeza, sin duda porque soy torpe, que el Partido Popular, con presencia en los gobiernos de todos los ámbitos y en los consejos de administración de todas las Cajas, no se haya enterado de lo que estaba pasando y elaborara un programa imposible de aplicar.

En un sistema democrático las decisiones se toman por mayoría, pero la minoría de la oposición tiene la obligación de enterarse de lo que ocurre y en qué se gasta el dinero de los españoles. Si la oposición no se enteró de la situación hasta después de las elecciones, solo puede ser porque no jugó el papel que le correspondía o fue astutamente engañada por el gobierno, en cuyo caso hay que denunciar a los responsables de las ocultaciones.

No debemos olvidar que tanto la mayoría gobernante como la minoría en la oposición, cobran sueldos sustanciosos de todas las instituciones y consejos de administración. No podemos exigir a nuestros representantes, mayoría o minoría, que no cometan errores, pero si la necesaria integridad moral para evitar el despilfarro y la corrupción, dando cuenta de sus actos y aceptando las responsabilidades que correspondan, sin que ganar o perder las elecciones exonere a nadie de sus culpas.

Comprendo que las cuestiones económicas y financieras, la presión de Europa y la desconfianza de los mercados tienen agarrotado al gobierno. Esperamos reformas en muchos campos: justicia, educación, familia, aborto, duplicidad de administraciones, entre otros,  que no vemos aflorar por ningún lado.

Mientras tanto nada se resuelve y todo se encona. Por favor, expliquen con claridad por qué nadie previó la burbuja inmobiliaria, ni nadie vigiló a las entidades financieras, ni por qué la creciente deuda del estado está impidiendo que fluya el crédito imprescindible para las empresas. Por favor, exijan responsabilidades a los culpables del paro, de los desahucios, de las quiebras, del desastre en que estamos sumidos.