Para que el mal prolifere basta con que los buenos no hagan nada (Edmund Burke)
CONVERSATION BETWEEN BELIEVERS AND NON-BELIEVERS

CONVERSACIONES. Capítulo XIV: “La sensibilidad como transparencia” (II)

ABSTRACT

Today, we are going to analyze the second part of Chapter XIV: La sensibilidad como transparencia (“The sensitivity as transparency”).

 

In the beginning of this second part, Marías talks about the senses. For him, the senses make an analysis of the world. He also says that the plurality of the senses (vision, hearing, smell, taste and touch) allows us a multiple perspective of the world.

But, due to the artificial means, Marías also says that the 20th century has altered the transparency of the sensible world: technology and media have changed our sensorial perception and, therefore, the way we are in the world. Examples of this fact are keyboards and buttons.

 

Next week, we will study the next chapter: Chapter XV, “the sensorial structure of the world”.

 

A continuación nos adentramos en la segunda parte del Capítulo XIV: La sensibilidad como transparencia, del libro de Julián Marías Antropología metafísica.

 

En el comienzo de esta segunda parte, nuestro filósofo hace la siguiente afirmación: “los sentidos ejecutan un análisis del mundo, el cual «está ahí» unitariamente como correlato de la sensibilidad entendida como transparencia […] El sistema de sensibilidad humana está dado, es un hecho, podría ser distinto, y condiciona nada menos que la estructura del mundo; a su vez su actualización depende de la realidad que –también de hecho- tiene ese mundo «físico»”1.

¿Qué es para nuestro filósofo la sensibilidad? Formaría parte de las categorías empíricas de la vida humana, siendo “la capacidad del cuerpo humano para captar la realidad de su mundo y ponerse en relación con él […] es la intersección de la estructura del mundo con la estructura del cuerpo. Esta intersección se despliega en una pluralidad de sentidos, lo cual implica distintas vías de presencia y contacto con la realidad”2.

El sistema de la sensibilidad está dado, es un hecho, podría ser distinto, y condiciona la estructura del mundo. Pueden darse cambios de perspectiva y función de cada una de las dimensiones, que alteran la realidad efectiva de esa transparencia que es nuestra forma real de estar en el mundo. La transparencia incluye tanto la posibilidad que me ofrece mi cuerpo de penetrar el mundo y, a la vez, la transparencia del mismo mundo, pues éste se deja penetrar por mis proyectos: “El mundo es «transitable» gracias a la sensibilidad; tiene una profundidad en la cual se puede entrar; es capaz de caminos que dentro de él se pueden abrir y seguir; el «argumento» en que consiste la vida humana y que se desenvuelve creadoramente en el mundo acontece e forma sensorial, poniendo en juego, en diversas direcciones, a distinta presión, con mayor o menor resistencia , con placer, indiferencia o dolor, la sensibilidad”3.

La pluralidad de sentidos (visión, audición, olfato, gusto, tacto) me permite que la perspectiva sea múltiple lo que veo de lejos se puede tocar desde cerca.

Según Julián Marías, el siglo XX se caracteriza por haber alterado y dilatado la transparencia del mundo que llamamos sensibilidad, el medio artificial ha sustituido al natural, pues todos los recursos técnicos y audiovisuales han conseguido que no se prolongue la percepción sensorial y se hayan alterado las formas de la sensibilidad y con ello la manera real de «estar en el mundo». A este respecto afirma que: “los «teclados» o botones que accionan tantos dispositivos, la percepción «táctil» indirecta con que automáticamente se orienta el conductor, sintiendo las dimensiones de su automóvil como si de algún modo fuera su «cuerpo», la desorientación respecto a los materiales cuyo origen no se conoce ni acaso sospecha, y que no permiten la «prolongación» imaginativa de la percepción sensorial […] todo esto altera radicalmente las formas de sensibilidad y, por tanto, la manera real de estar en el mundo”4.

Julián Marías habla además de una sensibilidad histórica, característica del hombre contemporáneo. Lo entiendo como el interés del hombre por el pasado, incluso por el valor pasado de las cosas y objetos: “lo que nos interesa e ellos no es su peculiar valor artístico, ni siquiera su mera antigüedad, sino el ser de «otra ápoca». Por esto el hombre actual ha alcanzado una capacidad nunca igualada de penetrar en el pasado […] Hasta tal punto, que el goce estético va siendo suplantado cada vez más por otro goce, hallazgo original de nuestro siglo: el goce histórico5.

El tema tratado en estos dos post sirven para Julián Marías para introducir el siguiente tema: La estructura sensorial del mundo, en el que afirmará que los sentidos poseen una propia jerarquía.

 

 

La próxima semana continuaremos con la exposición de la segunda parte de este mismo capítulo XV: La estructura sensorial del mundo.

 

 

1 MARÍAS, J., Antropología metafísica, Alianza editorial, Madrid, 1995, pág. 102

 

2 ROLDÁN, P. Hombre y humanismo en Julián Marías. La dimensión psicosocial de su antropología. Universidad Complutense. Madrid. 1998 (Tesis doctoral).

 

3 MARÍAS, J., Antropología metafísica, Alianza editorial, Madrid, 1995, pág. 103

 

4 MARÍAS, J., Antropología metafísica, Alianza editorial, Madrid, 1995, pág. 105

 

5 MARÍAS, J., Introducción a la Filosofía, Alianza Universidad, Madrid, 1981, pág. 52