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«El colegio san Ignacio de Loyola está revitalizando la vida del municipio de Torrelodones”

El próximo miércoles 30 de mayo, el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, visitará el colegio san Ignacio de Loyola de Torrelodones, un centro que acoge a alumnos desde el primer año hasta los 18. La jornada comenzará con una Eucaristía a las 11,00 horas en la capilla del centro, que estará presidida por el Cardenal y, además, bendecirá las instalaciones. A continuación, el pasará por todas las aulas para poder bendecir a los alumnos. Posteriormente, se celebrará una comida con autoridades del municipio, de la Comunidad de Madrid y otros sacerdotes.  

Con este motivo, hemos hablado con los responsables del Colegio: el P. Gabriel García, representante de la titularidad del centro, Mercedes Táuler Romero, directora del colegio, Giovanni Alario, responsable de Innovación y Formación del Profesorado, y Antonio Torres, Director Gerente de la Fundación Benedicto XVI para la Educación y del Colegio san Ignacio de Loyola deTorrelodones.

San Ignacio de Loyola es un colegio parroquial que fundó el P. José Ramón Fernández Baldor hace 48 años por el impulso de las familias de Torrelodones para tener un colegio cristiano, un colegio católico. En sus orígenes, el centro se ubicó en un chalet y las clases se colocaban en los alrededores del mismo templo parroquial. En el año 95 se construyó un edificio anexo a la parroquia.

El Cardenal Arzobispo de Madrid visitó el centro hace dos años. El P. Gabriel García, titular del colegio, recordó que “es la tercera vez que el Cardenal visita el centro, lo cual muestra su apoyo y su cercanía al colegio san Ignacio de Loyola de Torrelodones. Para nosotros, dijo, significa una expresión de que la Iglesia es la que está educando. Nuestra unidad con el Obispo, sucesor de los Apóstoles y uno de los servicios fundamentales de la Iglesia en el mundo de hoy, en primer lugar, es la caridad y, en segundo lugar, es la liturgia, y en tercero la educación, la transmisión del sentido de la vida que nosotros hemos encontrado en la fe”.

También señaló que “los chicos están viviendo está visita con mucha intensidad, preparando la Liturgia, los cantos y queriendo recibir al Cardenal en sus aulas. Cada aula está preparando alguna cosa como sorpresa. Los profesores están muy implicados para que realmente no sea únicamente una ceremonia, si no para que sea expresión de la fe”.

Además, hizo referencia a los frutos que está dando el centro en tantas familias a través de la escuela de padres, grupos de matrimonios… “El mismo colegio está revitalizando también la vida del municipio de Torrelodones”.

Ideario del centro

Por su parte, Antonio Torres, Director Gerente de la Fundación Benedicto XVI para la Educación y Director Gerente del Colegio San Ignacio de Loyola de Torrelodones, habló del ideario del centro, que pasa por “p romover nuestra fe, la fe católica”. En este sentido, apuntó que lo que hace el centro es “considerar la formación que impartimos a los alumnos como una formación totalmente integral porque el que seamos promotores de una fe católica no significa que el colegio discrimine a personas de otras convicciones religiosas. El colegio, como centro concertado que es, es lo más abierto posible. Evidentemente, la vocación de la Fundación y del colegio se basa en que la fe católica forma parte de la formación integral de sus hijos”. 

Según subrayó, es importante que los padres escojan dónde y qué tipo de educación quieren para sus hijos porque “forma parte de la libertad de elección que de alguna manera está registrada en las leyes actuales y en la propia Constitución. El colegio apuesta por eso, defiende ese criterio y en ese sentido ofrecemos una alternativa concreta de formación cristiana dentro de lo que es un centro privado sostenido con fondos públicos”. Asimismo, las familias tienen un papel fundamental en la educación porque “la educación de los hijos no es una misión única del colegio y si el tándem familia-colegio no funciona, ésta es una fórmula condenada al fracaso. Sin un buen equipo familia,tutor, y respaldo del colegio, difícilmente podemos sacar a nuestros chicos adelante”.

Fundación Benedicto XVI para la Educación

La Fundación Benedicto XVI para la Educación, una fundación canónica, promueve la enseñanza confesional de acuerdo a los principios y valores propios de la doctrina de la Iglesia Católica. El nombre la Fundación Benedicto XVI para la Educación lo que pretende es recoger el hecho de que son muy importantes las enseñanzas, que hay muchas en materia educativa, por parte del Papa Benedicto XVI.

Según comentó Torres, “no renunciamos a la posibilidad futura de tener algún otro centro educativo con características especiales que también puedan ir orientadas a otros ámbitos educativos pero con la misma filosofía de la Fundación Benedicto XVI para la Educación. En términos prácticos, una de las cosas que pretende la Fundación es tener una cierta capacidad de gestión diferente a la que existía para la titularidad del actual colegio. El colegio nuestro ha sufrido una transformación importante en los últimos dos años, hemos pasado de ser un colegio de poco más de 300 alumnos a ser un colegio de 730 alumnos, de ser un colegio con 40 empleados a tener casi 70 y a tener que gestionar tres edificios. Por tanto, es necesaria una gestión un poco más eficiente y más profesional de todos los recursos asociados a lo que es el colegio. Ese es uno de los motivos fundamentales de haber buscado esta figura jurídica”.

Sobre la Fundación Benedicto XVI para la educación, también se manifestó el P. Gabriel, para quien “la fe es una experiencia” y como la educación es muy importante, “hemos querido denominar así a la fundación por lo oportuno que son sus enseñanzas respecto a la educación”. Y es que “la insistencia que desde el principio de su magisterio ha marcado para la educación. Lo decisivo en este mundo de hoy es que la Iglesia eduque, que los cristianos eduquemos”. De hecho, “Él ha hablado de la emergencia educativa y esto delata que en el fondo se ha producido una errónea educación en la fe, una transmisión de valores, una transmisión de moral, una transmisión de conceptos pero no una experiencia humana”.

Proyecto “Puppet Pals Projet”

Según explicó Giovanni Alario, la idea de realizar el proyecto “Puppet Pals Projet” con la tecnología Ipad y cuyo objetivo era desarrollar el temario de ‘Educación para la ciudadanía’. La idea surgió de “una reflexión” con quien lleva la pastoral en el colegio, el P. Ignacio, ya que “todo lo que tiene que ver con el desarrollo de la persona no se puede evaluar con una teoría sino con una competencia puesta en práctica”. “La idea era, prosiguió, conseguir un aprendizaje a través de una experiencia en el aula, por una parte, y, por otra, vivir una experiencia de colaboración entre el profesorado”. Se trataba de cubrir el temario de ‘Educación para la Ciudadanía’.

Los alumnos de Bachillerato disponen, además, de tabletas Ipad, por tanto, todas las asignaturas se pueden convertir en proyectos de trabajo. “Es un cambio de mentalidad, donde la educación empieza a ser un camino que recorremos juntos”, afirmó el P. Gabriel, quien explicó que “en el Colegio San Ignacio concebimos la educación también así, todo consiste en el encuentro y la relación entre el Maestro y el alumno”. “Es una aventura con el criterio de que la educación es la entrega de uno mismo y eso se hace hoy de maneras completamente nuevas”.

Finalmente, la directora del Centro, Mercedes Táuler, comentó cuáles son las mayores preocupaciones de los padres a la hora de escolarizar a sus hijos y apuntó que “no to dos buscamos lo mismo, en el fondo buscan lo mejor para sus hijos, que sus hijos tengan una formación que les sirva para la vida, un nivel académico que les garantice el éxito profesional. Pero siempre queda la preocupación de que sus hijos sen buenas personas y que se trabajen los valores y las virtudes”. “A los padres, añadió, les da cierto miedo la sociedad. Les preocupa por una parte el idioma, el bilingüismo pero también les preocupa el tiempo libre, el aspecto deportivo. Les sorprende de este colegio que es un centro donde la integración se borda. En la zona tenemos gran prestigio por la educación que damos tanto a los niños con necesidades educativas especiales como a los de desventaja social, de compensación, trabajando también con un centro tutelar de la CAM, con niños que tienen una necesidad de apoyo determinada”.

A su juicio, “los padres han de poder escoger un colegio que esté conforme a sus propias convicciones morales y religiosas y su propio colegio educativo porque son los primeros educadores”.