La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
Participó en el XXIII Simposio de Historia de la Iglesia

El presidente de la Conferencia Episcopal Española: «La Constitución de 1812 lleva el germen de la relación actual entre Iglesia y Estado»

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, participó en el XXIII Simposio de Historia de la Iglesia celebrado en el Oratorio de San Felipe Neri y aseguró que la Constitución de Cádiz «lleva en su germen unos principios de la relación de la Iglesia y el Estado» que llega hasta la actualidad, durante su intervención en el XXIII Simposio de Historia de la Iglesia en España y América, que ha versado sobre ‘Iglesia y Constitucionalismo en el Bicentenario de la Constitución de 1812’.

El simposio se desarrolló en el Oratorio de San Felipe Neri, justo el mismo lugar que hace 200 años acogió la promulgación de la primera Constitución española. Según ha avanzado la organización, el próximo simposio volverá a celebrarse en Sevilla y llevará por título ‘Los 50 años del último Concilio. Aportaciones españolas e iberoamericanas al Concilio Vaticano II’.

Como informa Europa Press, tras pronunciar la conferencia titulada ‘La Constitución de 1812: ¿Una nueva configuración de las relaciones Iglesia-Estado?’, el presidente de la Conferencia Episcopal atendió a los periodistas, refiriéndose a Cádiz como «el último reducto de la libertad y de la independencia de España frente a la invasión napoleónica» y lugar en el que nació «una de las primeras constituciones plenamente liberales de Europa».

Sin embargo, apuntó que no es una Constitución liberal en el sentido más estricto de la expresión, puesto que no reconoce la libertad religiosa. En este punto, ha explicado que no empieza a reconocerse como un derecho fundamental de la persona hasta después de 1948, aproximadamente, en los textos constitucionales de los estados de la Europa libre.

El cardenal Rouco Varela argumentó que el Concilio Vaticano II presentó «muy renovada» la tradición de la Iglesia con respecto a la libertad religiosa, que es «aceptada universalmente». De esta forma, ha señalado que es «un derecho de la persona que, por ser ella misma, tiene derecho a la libertad religiosa, a ejercerla o a no ejercer la religión».

Sin embargo, alertó de que cuando se llega a cuestionar la noción de la categoría de la persona, entonces «también la teoría del derecho a la libertad religiosa se viene abajo, y la libertad sin más también se viene abajo». Por ello, resaltó la importancia de «entender bien este derecho, de explicarlo bien y también de defenderlo».

Según la organización, el Simposio Historia de la Iglesia en España y América (siglos XVI-XXI) constituye una de las escasas iniciativas de estudio y análisis del papel de la Iglesia en la sociedad moderna que se ofrecen en Andalucía.

Organizado por la Academia de Historia Eclesiástica, se dirige a profesores y estudiosos de Historia, de Historia Eclesiástica, sacerdotes y profesores de Religión y Filosofía.