La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
La norma fue aprobada el 9 de mayo

Argentina: Advierten que ley de identidad de género empobrece “convivencia social”

La Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), advirtió que la ley de identidad de género aprobada por el Senado mutila «las normas fundamentales de la vida y la familia y empobrece la convivencia social» en el país.

La UCA se refirió a la norma aprobada el 9 de mayo y que permite a cualquier persona –incluidos menores de edad-, «solicitar la rectificación registral del sexo, y el cambio de nombre de pila e imagen aún sin alterar sus caracteres exteriores».

La universidad advirtió que esta norma «ha generalizado un modelo de pensamiento que privilegia supuestos proyectos de vida individuales y personales (de cambio o reasignación de sexo), en desmedro de los valores y principios del resto de la sociedad».

«Es un paso más en una progresiva mutilación de las normas fundamentales de la vida y la familia y empobrece la convivencia social a partir de una concepción individualista de la persona que es definida como una mera creación cultural y desgajada de sus constitutivos elementos de orden natural, en especial de la rica complementariedad entre varón y mujer», señaló en un comunicado difundido este jueves.

Indicó que al extender esta ley a los menores de edad –que no necesitan el consentimiento de los padres-, se están incumpliendo los tratados internacionales firmados por Argentina «en materia de derechos de la niñez, interés superior del niño y principio de precaución».

«La doctrina y jurisprudencia comparada exigen máxima prudencia al tomar decisiones en torno a intervenciones a menores que tengan carácter irreversible», advirtió.

Asimismo, la UCA cuestionó que la ley de identidad de género no contemple la objeción de conciencia de los médicos y las instituciones de salud.

Finalmente, el comunicado recordó que «la sexualidad es un atributo inherente a la personalidad humana» y por tanto permitir que «el sexo registral sea discordante de la sexualidad» real de la persona «supone una alteración profunda de la vida social, que no se refiere exclusivamente a una esfera de privacidad, sino que impacta en los derechos de terceros y de la sociedad como un todo».