La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La ley se ha cumplido, ganamos todos

Hay motivos para felicitarse por el modo en el que están transcurriendo las manifestaciones conmemorativas del 15 M y por la fórmula que se ha escogido para que se cumpla la ley. Los participantes en las concentraciones que se están produciendo estos días tienen todo el derecho de salir a la calle para expresar su malestar y su indignación sobre el modo en el que se está resolviendo la crisis y sobre la salud de nuestro sistema democrático. Es lógico que los problemas de la banca, el exceso de codicia de los años pasados y los ajustes causen malestar. Otra cosa diferente es que ese malestar se expresa con una fuerte carga ideológica, sin el realismo necesario y en unos términos utópicos que algunas veces aumentan cierto clima de violencia.

El malestar, expresado de ese modo, es fácilmente manipulable por los que en su momento no hicieron las reformas necesarias y ahora están en la oposición. Es el tiempo de la responsabilidad más que el tiempo de la queja. En cualquier caso la expresión pública y colectiva de las ideas, de forma pacífica, siempre es una riqueza para la democracia. Lo que no es conforme a derecho es que una pequeña minoría pretenda ocupar la plaza pública. La actuación policial, prudente, hábil y contenida, ha sabido en este caso hacer cumplir la ley sin recurrir a un uso de la fuerza que hubiera sido contraproducente.