La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Un fado en Londres

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado. Doctor  y Profesor de Lengua y Literatura.- Hace mucho que no ofrecíamos a nuestros lectores una historia de amor muy romántica, y como no podría ser de otra manera, contada por una mujer. Nada menos que por una portuguesa, tan acostumbradas a ese canto lleno de melancolía y romanticismo que es el fado.   

Si nos encontramos de nuevo, de Ana Teresa Pereira –Editorial Baile del Sol- tiene todos los ingredientes de un buen romance. Una mujer en la flor de la vida, un hombre ya maduro, que ha pasado por muchas experiencias insatisfactorias que no le han llevado a ninguna parte, y la ciudad de Londres en Navidad. Qué más se puede pedir para disfrutar una lectura ideal para esta primavera.

Pero esta novela aporta mucho más que eso, es un auténtico álbum de cuadros que se pueden ver en los diversos museos londinenses, es una bibliografía de buena literatura que se va citando aquí y allá de manera intertextual. Y por último, pero no por ello lo menos importante, es una guía de Londres que a más de uno le dará buenas ideas para estas vacaciones. O si no, para las próximas Navidades, que es cuando se desarrolla la novela.

Y aunque se desarrolle en Inglaterra, aunque los personajes sean británicos –el protagonista es irlandés-, toda la obra rezuma esa nostalgia portuguesa que sólo pueden cantar y contar ellos con ese sabor.

El mar es otro de los protagonistas, y tanto él como la ciudad cobran vida siendo mucho más que un telón de fondo circunstancial en el que se desarrolla la acción. Ana Teresa Pereira, además de una gran contadora de historias, es una excelente ambientadora. La misma novela en otras manos habría sido totalmente distinta por esa concepción que ella tiene de los lugares tan personal en su escritura.

El aspecto formal nos lleva a un libro ligero y manejable con un lenguaje ágil y sencillo asequible a todos los públicos. Un corazón formado por maromas de barco nos remite a ese romanticismo a la portuguesa que venimos desarrollando en la reseña. Que la disfruten.