La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El Arzobispo de Madrid destaca que “la labor de Cáritas no solo llega al remedio sino a ese ámbito de la cultura, de las ideas y de las actitudes que deben de volver a renacer en una sociedad”

E.C.-El Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, presidió ayer en la Catedral de la Almudena una Eucaristía para los voluntarios de Cáritas Madrid, que sirvió como lanzamiento de la Campaña del Día de la Caridad. Concelebró el Obispo Auxiliar de Madrid, Mons. Fidel Herráez, el Delegado Episcopal de Cáritas, Pablo González, así como vicarios episcopales y otros sacerdotes.

En su homilía, el Cardenal recordó que la Campaña del Día de la Caridad, se celebra el día del Corpus, un tiempo cercano también a la Pascua de la Resurrección. Según explicó, “en el lenguaje de la Iglesia se habla de fieles cristianos” y afirmó que “un cristiano es un fiel que cree en Cristo y le es fiel manteniendo esa fe”, que “solo se puede mantener viva cuando se la deja esponjar por la esperanza y la caridad”. Se trata, por tanto, de “un sí de la inteligencia, un sí de la voluntad, un sí del corazón y de lo más intimo de nosotros mismos, no es un sí vago que se dirige a ciertos fieles futuros, es un sí que supone que el hombre apuesta por Dios”.

Afirmó, asimismo, que “con ese sí dicho en la fe, que fluye y se hace flor de vida en la caridad, sale de lo más íntimo del hombre, de la inteligencia, de la razón y, sobre todo, del corazón”. Para el Cardenal, “somos fieles y cristianos y en la Iglesia somos todos iguales: el Santo Padre, los obispos, los sacerdotes, los religiosos y religiosas, los consagrados y consagradas, los laicos…” Y es que somos cristianos “cuando mantienen la fidelidad al Señor, ese sí de la fe vivo, activo, profundo y generoso que termina en la caridad”.

También quiso dar gracias al Señor porque en la Diócesis de Madrid hay muchos fieles cristianos que viven así su vocación y un grupo muy numeroso son conscientes de la relación entre ser fiel, cristiano y testigo de la caridad. “Los hombres de nuestro tiempo siempre han necesitado de la caridad del alma y del corazón pero también de muchos bienes diarios y de la vida física, muy necesarios para alimentarse, vestirse, vivir humanamente de una forma digna…” En este sentido, alertó de que vivimos en una situación donde faltan estos bienes de una forma grave. Por ello, “la Iglesia agradece que haya muchos hijos que lo entienden bien y hagan de su vida ordinaria ese sí de la fe, de la esperanza y de la caridad y dar más de sí mismos”.

Preguntando a los colaboradores de Cáritas por lo que hacen “para solucionar la crisis económica”, respondió que “amar”. Y es que “esos problemas económicos no se pueden resolver si las personas que trabajan en esos campos no vivimos esos problemas aparentemente técnicos, no los abordamos con una actitud nacida de la caridad”. Y concluyó afirmando que sólo se puede renunciar a ciertos bienes a favor de los demás por medio de la caridad. “La labor de Cáritas no solo llega al remedio sino a ese ámbito de la cultura, de las ideas y de las actitudes que deben de volver a renacer en una sociedad como la nuestra si queremos responder al gran reto de la crisis económica y social que estamos padeciendo”.