La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
“NUEVAS” FORMULAS PARA COMBATIR LA CRISIS…

Para ser feliz hay que vaciarse de sí mismo y llenarse de los demás, descubre el escritor Francesc Miralles

Con la aparición del libro “365 días para cambiar tu vida. Hoy puede ser un gran día”, el periodista Francesc Miralles se une a la multitud de congresos y encuestas que proliferan por buena parte del mundo en estos tiempos de crisis para abordar el tema de la felicidad humana y que, en sustancia, suponen un curioso redescubrimiento de la caridad cristiana recogida hace dos mil años en los Evangelios así como de la célebre “regla de oro” predicada por Jesucristo:  “No hagas a los demás lo que no quieras para ti mismo”.

Dice este escritor que empatizar con la otra persona, preocuparse de su estado, y ayudarla en todo lo posible es una manera de reducir la percepción de los problemas propios y, por tanto, de alcanzar la felicidad, por lo que considera positivo escuchar y «echar una mano» al otro. «En el momento en el que estamos dedicados al otro, ese tiempo no le dedicamos a nuestros problemas», asegura en una entrevista a Europa Press.

Miralles reconoce que el optimismo está marcado genéticamente aunque matiza que existan otros factores, como la educación o la actitud de los padres, que son determinantes a la hora de que la persona afronte de una manera u otra las dificultades que se interponen en su camino.  «Si tus padres son pesimistas, sienten miedo, tienen ansiedad, los hijos lo perciben», asegura el escritor, quien pone por ejemplo a los descendientes de pilotos de coche, que están acostumbrado al éxito, y que tiene otro tipo de actitud.

En relación a si esta forma de ser puede reconducirse con el paso del tiempo, Miralles pone como límite los 30 años ya que, a partir de entonces, la conducta no es tan «moldeable». En este sentido, sobre los libros de autoayuda que aportan consejos para ir cambiando la actitud y la mentalidad progresivamente, el periodista argumenta que «han existido siempre y que hay unos mejores que otros». No obstante, considera que «no hacen daño a nadie» y que no es cómo elegir a un «mal terapeuta», que puede hacerte «sumergir» en un aspecto personal no aconsejado.

Despojarnos de lo material

Miralles considera que la actual coyuntura económica puede ser la oportunidad de reinventarse y, en este sentido, apunta a todas inquietudes artísticas que están brotando en estos momentos, a consecuencia del aumento de tiempo de libre de los que pierden su empleo. Sobre la pérdida de poder adquisitivo, este especialista argumenta que no puede suponer un obstáculo a la felicidad. «Hay que bajar el listón», acostumbrarse a vivir con los medios con los que se cuente, y ser más previsores, argumenta. De este modo, alude a Buda, quien señalaba como principal fuente de infelicidad el hecho de que no haya límite para tener lo que se desee. «Tienes una armonía con lo que tienes y aniquilas el deseo», apostilla.

La situación actual ha sido la responsable, prosigue Miralles, de que algunas personas que han perdido su trabajo hayan descubierto habilidades o vocaciones ocultas.  También de que la sociedad haya reforzado valores como la espiritualidad, sensibilidad y solidaridad. Con todo, el periodista apuesta porque, cada persona, tenga un proyecto vital y encuentre una actividad con la que se sienta especial.

Por otra parte, el autor de ‘365 ideas para cambiar tu vida. Hoy puede ser un gran día’ se ha referido al continuo bombardeo de noticias negativas que provienen de los medios de comunicación, al señalar que fomentan un estado de ánimo negativo. En este sentido, apuesta por la creación de una sección de ‘emprendedores’, que pueda servir de ejemplo para el resto de ciudadanos. En relación a su libro, informa de que es una recopilación de sus 12 años dedicados a la divulgación de artículos de psicología y de un «recordatorio» de las actitudes que conforman la felicidad humana.

«Es un libro muy completo en el que se recoge temas como la inteligencia social, empatía, neurología», señala este autor, quien aconseja que el lector lo vaya leyendo poco a poco y vaya indagando en «sus propios procesos».