La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El modelo de Estado

La agenda del gobierno de Mariano Rajoy tiene muchos frentes y una preocupación común: las reformas estructurales que permitan a España salir de la crisis y responder a los desafíos políticos y económicos de un nuevo tiempo. Para llevar adelante esta agenda de reformas el gobierno necesita una especial claridad en el juicio que le permita distinguir entre lo urgente y lo importante, capacidad de comunicación y un mínimo de sentido de responsabilidad por parte del resto de los partidos del arco parlamentario, particularmente el partido socialista.

Un ejemplo y una oportunidad será el proceso de la reforma del Estado de las Autonomías, del modelo de Estado. No estaría de más que el partido socialista abandonara por un momento la estrategia de la negación por sistema y la oposición en la calle. Si no está convencido en teoría, al menos en la práctica no se puede obviar que la sociedad española demanda una adecuada estructuración de los poderes públicos, dentro del marco de la Constitución de 1978 y con el mismo espíritu de servicio a la sociedad.

La posibilidad de un acuerdo entre los dos partidos mayoritarios debe ser alentada, más allá de los intereses particulares y de las hipotecas que cada uno arrastra. Racionalizar la administración e incrementar su eficacia, reducir la burocracia y adaptar mejor la gestión pública supondría un voto de confianza que los españoles necesitamos.