La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La perenne actualidad de la «Pacem in terris»

La Pontificia Academia de Ciencias Sociales se ha reunido en Roma para estudiar la aportación de la encíclica “Pacem in Terris” a la Doctrina Social de la Iglesia, cuando se cumplen los 50 años de su publicación.  Benedicto XVI ha recordado que en pleno apogeo de la Guerra Fría y cuando flotaba en el ambiente la cuestión de la proliferación de armas de destrucción masiva, Juan XXIII escribió una carta abierta al mundo que era un llamamiento apremiante para promover en todos los ámbitos la causa de la paz y la justicia.

Aunque el escenario político mundial haya cambiado significativamente, las intuiciones del Beato Juan XXIII tienen mucho que enseñarnos hoy. En su mismo espíritu, y tras los atentados terroristas de las Torres Gemelas que convulsionaron el mundo en 2001, Juan Pablo II insistió que no puede haber paz sin justicia, ni justicia sin perdón. La noción de perdón ha de abrirse camino en el discurso internacional sobre la resolución de conflictos, para transformar el lenguaje estéril de la recriminación mutua que no lleva a ninguna parte.

La “Pacem in Terris” nos recuerda también que la paz no puede darse en la sociedad si primero no se da en el interior de cada hombres, es decir, si primero no guarda cada uno en sí mismo el orden que Dios ha establecido. La suprema aspiración de la paz ha de fundarse en la verdad, la justicia, el amor y la libertad. Por eso dice el Papa que cincuenta años después, ese mensaje sigue teniendo absoluta vigencia.