La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Monseñor Fernando Sebastián: “La evangelización de la cultura y la aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia son fundamentales para la convivencia social y política de los españoles”

E.C.-Monseñor Fernando Sebastián, Arzobispo emérito de Navarra, recibió ayer la medalla de oro de la Fundación Pablo VI, que presidió hasta hace dos años y desde el año 2000. En el acto participaron Monseñor Antonio Algora, Arzobispo de Ciudad Real, y Joaquín Luis Ortega, que fue portavoz de la CEE y director de la BAC.

Tras agradecer al patronato la concesión de esta medalla, Mons. Fernando Sebastián reconoció que con ella, se premia su trabajo y colaboración en la obra de la Fundación. Así, subrayó que al Cardenal Herrera Oria nunca le llegó a conocer pero que “me tocó intervenir en varias de sus obras: la herencia de sus ideas y proyectos en la UPSA, el consejo administración periódico Ya, el cuidado pastoral de la diócesis de Málaga y la Fundación Pablo VI”. Todo ello, prosiguió, le sirvió para “comprobar los difícil que es en nuestra sociedad y nuestra iglesia poner en marcha iniciativas nuevas con realismo y sensatez”.

“En todas estas obras me he sentido cómodo y he trabajado a gusto”, dijo, al tiempo que mostró su deseo de “dotar a nuestra iglesia de los medios de presencia y acción que requiere una sociedad moderna” porque “no es agradable comprobar que las mismas carencias de la Iglesia que Herrera quería renovar, siguen estando presentes hoy”.

Además, manifestó que “vivimos en una sociedad libre y democrática, profundamente secularizada, por lo que la formación de los dirigentes cristianos y la evangelización de la cultura y la aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia son fundamentales para la convivencia social y política de los españoles”. Y concluyó destacando el valor de la vejez, “una gracia de Dios” y “un verdadero derecho”.

Por su parte, Mons. Algora recordó las palabras de Mons. Sebastián con las que describió en su día el significado de la medalla de oro de la Fundación Pablo VI, al decir que “la medalla tiene en su anverso la efigie grabada de nuestro fundador, Cardenal Ángel Herrera Oria, y en el reverso la fachada del edificio”, lo que refleja el símbolo del lenguaje humano y las expresiones sociales. Asimismo, destacó de la Fundación: “amor y servicio a la Iglesia de Jesucristo, al bien de las personas y la sociedad, fundadas en la justicia y en el compromiso de difundir el ideal cristiano”. Por ello, pidió que la concesión de esta medalla le sirva para “su trabajo apostólico y extender la dimensión social de la fe católica”.

Al acto asistieron Mons. Francisco Pérez, Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, Mons. Vicente Jiménez, Obispo de Santander, Mons. Alfonso Milián, Obispo de Barbastro-Monzón, Mons. Francisco Javier Martínez, Arzobispo de Granada, Mons. Juan del Río, Arzobispo Castrense, Mons. Ricardo Blázquez, Arzobispo de Valladolid, Mons. Atiliano Rodríguez, Obispo de Sigüenza-Guadalajara, Mons. Agustín Cortés, Obispo de Sant Feliu de Llobregat, Mons. Jesús Catalá, Obispo de Málaga, Mons. Julián Ruiz, Obispo de Huesca y Jaca, Mons. Santiago García Aracil, Arzobispo de Mérida-Badajoz, y Mons. Fidel Herráez, Obispo Auxiliar de Madrid.