La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El “no” del Gobierno a la quiebra del Estado

Cuando la portavoz socialista en el Congreso, Soraya Rodríguez, proclamaba ayer la “soledad” del Gobierno en su defensa de los presupuestos generales del Estado, olvidaba que justo porque no podía estar solo cuando gobernaba, su partido prefirió la compañía de quienes solo ofrecían su voto a cambio de unas partidas presupuestarias que sirvieron para alimentar las ansias soberanistas y acelerar la ruina económica. Y así resulta decepcionante que lo único que parecía interesar ayer a Convergencia y Unió para retirar su enmienda a la totalidad era una transferencia de 219 millones de euros.

La mayoría absoluta de que dispone ahora el Partido Popular, no solo sirvió ayer para desmontar los chantajes a los que estaban habituadas las minorías nacionalistas, sino la seriedad y firmeza de un Gobierno que ejerce su responsabilidad por encima de los oportunismos efectistas que tanto costaron al conjunto de los españoles. Esta firmeza del Gobierno sirve también para poner en evidencia la gravedad de la crisis institucional que ha heredado. Es dramático que en lugar de buscar la unidad para afrontar juntos las reformas exigidas por la austeridad, los nacionalistas traten de aprovechar la quiebra económica para propiciar una quiebra del Estado, a lo cual, como pudo demostrarse ayer, no está dispuesto el Gobierno de Mariano Rajoy.