La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
CONVERSATION BETWEEN BELIEVERS AND NON-BELIEVERS

CONVERSACIONES. Capítulo XII. «La estructura vectorial de la vida» (II)

ABSTRACT

Last week we commented on the first part of Chapter XII and we talked about how Marías compares the sensorial structure of life with an arrow, and how he introduces the concepts of “Intensity” and “orientation” to explain the biographical structure of life.

In this second part, Marías tells us that Philosophy has always considered life as a “directed movement”, and this consideration has originated some concepts: “the tendencies”, “the will”, “the wishes” and “the inclinations”.

Talking about “the tendencies” and “the will”, Marías says that “the tendencies” are a psychic mechanism and “the will” has been normally interpreted as “deliberation” and “decision”. Marías also analyzes the importance of “the wishes: for him, wishes are more important than “the will”. In fact, wishes are “the source of vitality”: because of them, human life flows.

Finally, Marías emphasizes that there are lots of “inclinations”, because there are lots of different vectorial inclinations in life.

 

Seguimos reflexionando sobre el libro de Julián Marías Antropología metafísica. A continuación comentamos la segunda parte del Capítulo XII: La estructura vectorial de la vida.

 

Recodamos que en el anterior post Julián Marías, a través de las imágenes de la flecha y el cohete, describía la estructura sensorial de la vida. Y cómo introducía los conceptos de intensidad y dirección para explicar el sentido biográfico de la vida misma.

En esta segunda parte del capítulo, nuestro filósofo comenta que la filosofía siempre ha aceptado el que la vida es un movimiento orientado, aunque considera que no siempre las visiones han sido completas. La vida como movimiento orientado ha dado lugar, a lo largo de la historia de la filosofía, a una serie de conceptos: las tendencias, la voluntad, el deseo y las inclinaciones.

En relación a las tendencias y la voluntad, Julián Marías afirma que “las primeras son un mecanismo psíquico […] la segunda ha solido ser entendida desde las ideas de deliberación y decisión, en una perspectiva intelectualista que no tiene en cuenta ese movimiento interno que nos lleva a las realidades –y a las irrealidades-“1. En relación al tercer concepto, el deseo, Marías nos expone los filósofos que lo han considerado, como fueron Aristóteles con la importancia de la órexis, o Spinoza, quien afirmó: ipsa hominis essentia, el deseso, cupiditas, es «la misma esencia del hombre». A continuación, comenta que el deseo es más que voluntad, tiene radio de acción más amplio, ya alcanza presente, futuro y pasado, afirmando de él que “es abarcador y envolvente, quizá «irresponsable» […]; pero es la fuente de la vitalidad, el principio que nos mueve a todo, incluso a querer, cuando es con autenticidad. Gracias al deseo mana fontanalmente la vida del hombre y no es una máquina de optar, de juzgar, de decidir. Los hombres quieren muchas cosas que no desean, que, una vez logradas o realizadas, los dejan vacíos, porque falta esa radical orientación vectorial en que la operación de vivir consiste, aquella que nos lleva a lo que deseamos”2.

Por último trata las inclinaciones destacando su pluralidad: “hay inclinaciones psicológicas porque la vida como realidad está articulada en una pluralidad de orientaciones vectoriales que apuntan en diversas direcciones y con desigual identidad”3. Para finalmente, afirmar que la estructura vectorial es el reverso de la instalación y que ambos se necesitan mutuamente. “Solo desde una instalación pueden lanzarse las flechas proyectivas de la vida humana; sólo apoyándose a tergo en ella puede el arco tener la tensión necesaria, puede entenderse. A la inversa, sólo para esa proyección estamos activa y no estáticamente instalados. La instalación, como hemos visto, tiene también carácter pragmático”4. Solo desde la instalación el hombre es capaz de proyectar hacia delante la vida humana.

En el próximo capítulo observaremos que si bien el mundo es un elemento fundamental de la vida humana, además posee una estructura concreta: la mundanidad.

La próxima semana continuaremos con la exposición de la segunda parte de este mismo capítulo XIII: La mundanidad.

 

 

1 MARÍAS, J., Antropología metafísica, Alianza editorial, Madrid, p. 89

 

2 MARÍAS, J., Antropología metafísica, Alianza editorial, Madrid, p. 90

 

3 MARÍAS, J., Antropología metafísica, Alianza editorial, Madrid, p. 91

 

4 MARÍAS, J., Antropología metafísica, Alianza editorial, Madrid, p. 91