ser progresista es luchar por una legislación que prohíba el aborto. (Mons. Elías Yanes)

La sinceridad del Rey

El Rey de España ha pedido disculpas a la salida del hospital en el que estaba ingresado por causa de un accidente durante una visita privada a Bostwuana. Es éste un gesto inusual en nuestra vida pública, que debemos alabar. El Rey ha reconocido que esa visita era inoportuna y que no se correspondía con la ejemplaridad que se le requiere. Es una confesión que reconduce muchas exageraciones de estos días y descoloca la estrategia irresponsable de algunos.

Con este gesto entramos en una nueva fase en la que las aguas deben volver a su cauce. En el haber de don Juan Carlos se encuentran los impagables servicios que ha prestado a la nación en la reciente historia y que han hecho posible que se perciba con más claridad cuál es la función de la Monarquía constitucional dentro de nuestro sistema, cuáles sus deberes y cuáles sus derechos constitucionales. La trayectoria personal de don Juan Carlos es sin duda un referente para el Príncipe de Asturias.

El lenguaje de doble sentido, la doble moral de la que han hecho gala algunos partidos políticos, no contribuye a una equilibrada ponderación de los efectos que este accidente pueda tener y de las lecciones que todos debamos aprender. La Monarquía, siendo fiel a la función que le reconoce nuestra Carta Magna, es garantía de la necesaria estabilidad institucional de España.