La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
Frente a las críticas que han arreciado tras su homilía

Monseñor Reig Pla perdona a todos los que le han insultado y amenazado en los últimos días

El obispo de Alcalá de Henares, monseñor Reig Pla, ha perdonado a todos los que le han insultado y amenazado en los últimos días. Así lo ha manifestado en una entrevista concedida a Religión en Libertad, en la que señala también que lo que explicó el Viernes Santo en su homilía, responde al magisterio de la Iglesia Católica.

Frente a las críticas que han arreciado contra sus palabras, el prelado señala que ha recibido «mil correos electrónicos, cartas y llamadas de apoyo, la cercanía obispos, sacerdotes, religiosos y fieles laicos de España y de muchas partes del mundo, así como de importantísimas instituciones eclesiales y civiles».

El obispo de Alcalá de Henares niega  que sus palabras fueran homófobas. Así, ha explicado que «algunos juegan a confundir conceptos, de modo que acusan, ilícita e ilegalmente, de homofobia a quien afirma el desorden de dicha inclinación y de dichos actos». «Es una cuestión de estrategia: confundir conceptos para confundir a la opinión pública», ha apostillado.
Monseñor Reig Pla ha afirmado que lo que explicó responde al magisterio de la Iglesia Católica, ya que ésta «enseña que hay que distinguir entre las personas que siente inclinación sexual hacia el mismo sexo, la inclinación sexual propiamente dicha y los actos homosexuales».

«Respecto a las personas con atracción sexual hacia el mismo sexo la Iglesia enseña que deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta», ha destacado. «Más aún, la Iglesia acoge a todos los que, en esta situación, se acercan solicitando ayuda.

Sin embargo, en lo que se refiere a la inclinación de dichas personas, «aunque en sí no sea pecado, constituye sin embargo una tendencia, más o menos fuerte, hacia un comportamiento intrínsecamente malo desde el punto de vista moral y este motivo la inclinación misma debe ser considerada como objetivamente desordenada».

Por otra parte, el prelado alerta también de la existencia de programas de «desconstrucción» de la identidad sexual propulsados en la Educación, en los medios de comunicación y en la trabajo por «leyes inicuas» y «poderosos ‘lobbys’ que determinan qué es lo políticamente correcto y, por lo tanto, lo socialmente aceptable».

Monseñor Reig Pla critica la «ideología de género» que, a su juicio, consiste en «negar la diferencia sexual entre varón y mujer y afirmar que la configuración de la identidad sexual masculina y femenina es un producto de la cultura, una decisión personal construida en función de los deseos y apetencias subjetivas».

«Lo que se pretende es ‘deconstruir’ la antropología humana propuesta por la naturaleza de la persona y el pensamiento coherente con la misma. Todo lo demás quedaría justificado por el principio de no discriminación y tolerancia», ha afirmado el prelado.

En todo caso, advierte que la ideología de género «se está quedando obsoleta ante otras propuestas más radicales de ‘deconstrucción de la identidad’, como son la teoría ‘queer’, el transhumanismo, posthumanismo y la teoría ‘cyborg’.

«Naturalmente, estas teorías que desconocen la naturaleza humana, no orientan bien el verdadero sentido y significado de la sexualidad, propiciando, más bien, la confusión del corazón humano», ha agregado.

En su análisis, monseñor Reig Pla señala que la persona «es una unidad substancial cuerpo-espíritu y la sexualidad es una dimensión esencial de la persona». «El cuerpo modalizado como varón o como mujer es una expresión del ser personal. Su configuración esponsal es una llamada al amor y a la complementariedad sexual. Si confundimos el ‘ser sexuado’ con el ‘deseo de elegir el modo de ser sexuado’ estamos equivocando el mensaje», ha expuesto.

«Desde estos presupuestos, a muchos niños, jóvenes y adultos –cada vez más– se les invita a poner en cuestión su identidad sexual, y con el tiempo se les exhorta a verificar y comprobar cuáles son sus ‘preferencias sexuales’; algunos caen en la trampa», ha apuntado. «Los sacerdotes que conocemos la intimidad de las personas escuchando y ayudando a los feligreses que así lo solicitan, sabemos que las consecuencias de ello para muchas personas, son sufrimiento y destrucción, coloquialmente un ‘infierno’ en sus vidas», concluye.