La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El paradigma “Financiación-Iglesia Católica” ¿es transferible a sindicatos y partidos? [BLOG 281]

Hace un mes, el 12-3-2012, el Secretario General de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, al ser preguntado en ABC.Punto.Radio por la posibilidad de que los sindicatos se financiaran sólo por la cuota de sus afiliados o con una casilla expresa en la Declaración de la Renta, respondió: “igual que Iglesia Católica, prensa, partidos políticos […] de hecho lo he planteado y no me echaron cuenta”.  

Pues bien, con ocasión de la entrada en vigor, en 1988, de la Asignación Tributaria para la Iglesia conforme a la Disposición Quinta de la Ley 27/1987, de 27 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 1988, una similar propuesta se trató y quedó formulada en las VI Jornadas Organizadas por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid(Facultad de Derecho Canónico). Pasamos a comprobarlo

1.- El paradigma y la técnica de la libre asignación tributaria.

En efecto,

“la técnica de la libre asignación tributaria —como sostiene Leopoldo Gonzalo y González, Catedrático de Hacienda Pública (UNED)— me parece aceptable. Supone, incluso, una sustancial mejora sobre el viejo sistema al cual reemplaza, ya que no es otra cosa que un sistema de votación acerca de la posible afectación de una pequeña parte de las aportaciones contributivas de los ciudadanos, a unos concretos gastos públicos”.

La libre asignación tributaria constituye, en efecto, un elemental mecanismo de lo que los economistas solemos llamar —continúa L. Gonzalo, en nuestro aparatoso argot—revelación de “preferencias colectivas”, y, con en este sentido, coadyuva convenientemente a la eficaz asignación de los recursos que el Estado obtiene por vía de la imposición. Es màs, creo que, sobre la base de este argumento, la nueva fórmula de colaboración económica entre el Estado y la Iglesia que ahora se implanta en España, no sólo no resulta objetable, sino que podría también aplicarse, con los precisos retoques, a la financiación pública de otras organizaciones sociales —comolos Partidos políticos o los Sindicatos— hoy colgados del Presupuesto sin que hayan recibido el explícito respaldo económico de los ciudadanos”.

Y téngase bien en cuenta que la asignación tributaria para la Iglesia no es un impuesto más o un aumento del impuesto personal, sino que es la facultad que por el Estado se concede al ciudadano que ha de pagar el impuesto personal señalado por el Estado para que un porcentaje del mismo [entonces, el 0,5; ahora el 0,7 por cien] “pueda destinarse a) A colaborar al sostenimiento de la Iglesia Católica; b) A los otros fines que establece el apartado uno de esta disposición”.

Además. expresamente se hizo constar en el Congreso y en el Senado que no se ha violado la igualdad ante la Ley de todos los Españoles y la no discriminación por motivos religiosos exigidas por el art. 14 de la Constitución, pues —como explicaba el entonces portavoz del gobierno en el Congreso, Javier Rupérez— “este nuevo sistema es susceptible de aplicarse a todas las confesiones con las que el Estado establezca convenios de cooperación y que quieran acogerse al mismo”

2.- Entre teoría política y teoría económica: la “elección social o colectiva” de concretos gastos públicos.

“La teoría política necesita de la teoría económica, o mejor —como afirma César Albiñana, catedrático de Hacienda Pública, de la Universidad Complutense de Madrid— que la teoría económica de la política o de la democracia está situando a la Hacienda Pública en zona que se disputan la economía y la política y, si bien los grandes programas de gastos e ingresos públicos son, y deben ser, decididos por los partidos políticos, bueno sería que determinados gastos públicos quedaran a la decisión de la elección social o colectiva, esto es, distinta de la elección meramente política”.

“Al rellenar una u otra casilla en la Declaración de la Renta de las Personas Físicas [continùa C.Albiñana…] estamos votando libremente sobre la asignación del 0,5239 [hoy el 0,7] por 100 de nuestra aportación por dicho impuesto. He aquí un procedimiento para revelar nuestra preferencia por un determinando gasto público”.

[Más aún, añade Albiñana…]

“los beneficios sociales que la colectividad nacional obtiene de la Iglesia Católica, en una época presidida por la solidaridad y la cultura, han de ser objeto de retribución como tal entidad de derecho público que es y con cargo a los Presupuestos Públicos como silo servicios fueran prestados por el Estado”.

En conclusión, el ideal sería que el paradigma y “la técnica de la libre asignación tributaria” se fueran aplicando ya a otras organizaciones sociales [diversas ONGs] comenzando por los partidos políticos y los sindicatos.

Referencia bibliográfica: CORRAL, C. (ed.), La asignación tributaria para fines religiosos(Madrid, Publicaciones Universidad Pontifica Comillas 1988); CORRAL, C. y SANTOS, J.L,Derecho internacional concordatario (Madrid, BAC 2009); CORRAL, C., Acuerdos España – Santa Sede (1976-1994), Texto y comentario (Madrid, BAC 1999).