La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El arte de vender mercancía averiada

Octavio Roncero, periodista.- Hace unos días se celebró en el Senado un debate sobre la reforma de la ley del aborto socialista. De una parte el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardon y de otra, la senadora socialista, Ángeles Álvarez, que, en un intervención, fue un modelo de cómo el PSOE es maestro en el arte de vender mercancía averiada.

El ministro expuso las razones de le reforma, que son muy lógicas, como luego se verá mientras la senadora ofreció todo un rosario de insultos al ministro, desde “reaccionario e hipócrita” a toda una serie de lindezas por el estilo. A la senadora se le unieron varios pequeños partidos más. Sin que nadie añadiera algo de sensatez o presentara propuesta  alguna.

Todos se dedicaron a “echar humo” con el propósito de ocultar las razones del ministro y como es lógico, los medios de comunicación hicieron más caso a los graves insultos y descalificaciones a Ruiz Gallardon:  al fin y al cabo para el periodismo es noticia que “un hombre muerda a un  perro” y no lo normal que “un perro muerda al hombre”.

Lo cierto es que las razones de las reformas anunciadas por el ministro, que eran muy lógicas, fueron silenciadas y apareció en algunos medios caricaturizado, de acuerdo con los insultos que produjo la izquierda en el Senado. Total, haciendo uso de su “dominio de la calle” –en este caso la calle era el Senado- el PSOE logró llevar a la mayoría de los españoles que el ministro de Justicia era “un retrógrado”-así lo decidieron los eximios socialistas- olvidándose de lo mucho de sentido común que había en la reforma anunciada.

Total, un triunfo mediático del PSOE al conseguir que las razones de la reforma fueran ocultadas con los gritos y el “ruido” –diría Rajoy- que ocuparon casi todos los medios de comunicación. Así los datos de la reforma del ministro fueron prácticamente ignorados y el Gobierno no pudo llevar a España entera cual era la realidad de su propósito.

Pero vayamos al grano: La Ley del Aborto. oficialmente se llama “Ley orgánica de Salud Sexual y Reproductora y de Interrupción Voluntaria del Embarazo”, y así aparece en el Boletín Oficial del Estado. Quizá, el partido socialista debía de estar algo nervioso cuando la redactó, o tal vez había  preparado poco  el tema; lo único que quería, todo lo hace suponer, es hacer la ley por el sistema mas rápido, para que así pasara mejor. Así que no pusieron demasiada atención a esa parte del enunciado de la ley:“Salud Sexual y Reproductiva”

Pues bien, el ministro de Justicia, como es lógico, se dio cuenta inmediatamente de que de “reproductiva” no había nada en el texto de Ley. Se habían olvidado algo fundamental que saben todas las mujeres, (salvo dos, que eran precisamente las responsables del texto de la Ley). Ese algo fundamental era, sencillamente que las mujeres tienen derecho a la maternidad, que es un derecho primero que poseen  solo ellas en el mundo y nadie más.

Pues bien, cuando el ministro de Justicia, con toda inocencia, presentó un anticipo de la reforma necesaria de la Ley destinada, precisamente, a cubrir esa laguna y completar así el mismo titulo de la Ley que empieza con “Salud Sexual y Reproductiva… aunque de todos es sabido que lo que le importaba al PSOE era lo que sigue a continuación: la  “interrupción voluntaria del embarazo”. Lo que pasó en el Senado fue todo de chiste. No hubo controversia, ni propuestas alternativas porque no interesaba. Lo importante era “ganar la calle”… Y ¿qué dijo el Ministro de Justicia para que perdieran los estribos? Qué la Ley es absolutamente “insuficiente”, que el anterior gobierno, presidido por el señor Zapatero, tituló una Ley de una manera y que luego el texto se olvidara de su contenido. Claro que eso no tiene importancia… Así lo han hecho siempre. Es un olvido menor, dicen como excusa. Quizá por precipitación, porque su única preocupación era el aborto.

Creo que cada hijo de vecino puede pensar lo que quiera, pero lo cierto es que Ruiz Gallardón centró su atención en que los “derechos  reproductivos” no están en el texto de la Ley y recordó “que con la reforma que se propone no solo no van a disminuir los derechos de la mujer sino que los va  a aumentar con el derecho “reproductivo” por excelencia de la mujer, es decir, la “maternidad”, todo un escándalo para la corte socialista…

Lo cierto es que la Ley del Aborto es todo un paradigma de cómo ha actuado el Gobierno del señor Zapatero en todos  los campos y que era explicable el cansancio de los españoles –al menos de la mayoría- de sus erráticas decisiones que han afectado penosamente a la vida de los españoles. Creo que si el partido socialista aspira a gobernar algún día debe cambiar los gritos, insultos y la negación de la verdad, por propuestas lógicas y serias de gobierno, cosa que también pueden hacer desde la oposición. Pero ya vemos cómo el portavoz socialista de Justicia, Julio Villarrubia, ha amenazado con eliminar la reforma que se introduyzca a “su” Ley del Aborto a las 24 horas de vuelvan a gobernar.

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