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Benedicto XVI, en el día de su cumpleaños: “La bondad de Dios es más fuerte que todo el mal de este mundo y eso me ayuda a caminar con seguridad”

En la misa celebrada en la capilla Paulina del Vaticano en compañía de su hermano Gregor y de un grupo de prelados alemanes, con motivo de su 85 cumpleaños, Benedicto XVI reflexionó ayer sobre el significado de la vida y del día de su nacimiento. En la homilía, el Papa agradeció a sus padres que le hubiesen bautizado el mismo día de su nacimiento, el 16 de abril de 1927, que era Sábado Santo, una jornada en que se vive espiritualmente la espera de la Resurrección y comentó que «la vida es un verdadero don si junto con ella se puede dar una promesa más fuerte que cualquier desventura que nos pueda amenazar», y esa viene precisamente del Bautismo, que nos incorpora «a la gran familia de Dios».

El Papa continuó reflexionando en un tono muy personal, según recoge el corresponsal del diario ABC en el Vaticano: «Estoy ante la etapa final de mi vida, y no sé lo que me espera. Pero sé que existe la luz de Dios, que Él ha resucitado y que su luz es más fuerte que cualquier oscuridad. Que la bondad de Dios es más fuerte que todo el mal de este mundo. Y esto me ayuda a caminar con seguridad». El Santo Padre extendió su reflexión añadiendo que «esto nos ayuda a todos nosotros a seguir adelante, y en este momento doy las gracias de corazón a todos los que continuamente me hacen percibir el ‘sí’ de Dios a través de su fe».

Benedicto XVI ha llegado a esta edad en bastante buena forma física. Aparte de sus antecedentes de dos ictus leves y de una ligera dificultad para caminar, el Papa no muestra señales de ninguna enfermedad. Según uno de sus colaboradores más directos, «la salud de Benedicto XVI, a los 85 años de edad, es mejor que la de Juan Pablo II a los 75». Llaman la atención, sobre todo, su memoria y su lucidez. El pasado mes de marzo, cuando Fidel Castro le comentó que ambos eran ancianos, el Papa respondió: «Yo soy viejo, pero puedo cumplir mis obligaciones».

Según el secretario personal del Papa, don Georg Gaenswein, la jornada consistió «en un día normal de trabajo, ya que nunca cambia sus hábitos». Ha sido, por tanto, una sencilla «fiesta de familia», tal y como ya anunció a sus colaboradores al acercarse la fecha: «Por favor, no quiero grandes celebraciones»». Aparte de la visita de su hermano y el encuentro con los amigos bávaros el lunes, el programa incluye el próximo viernes un concierto de la Orquesta de Leipzig, que interpretará la sinfonía número 2, «Himno de Alabanza», de Mendelssohn.

Con 85 años, Benedicto XVI es el sexto Papa más longevo en los últimos siete siglos, de los que constan cronologías precisas. El 19 de abril del 2005, en la Capilla Sixtina, se refirió a sus 78 años de edad, y comentó que su Pontificado –el numero 265 de la historia- no sería largo. Ahora, con siete años, está ya muy cerca de la media, y la superara a partir de este otoño.

A estas alturas, ha sido ya un Pontificado muy intenso, con 23 viajes internacionales a un total de 23 países, cuatro Sínodos de Obispos, tres encíclicas, tres Jornadas Mundiales de la Juventud, un Año Paulino y un Año Sacerdotal. A ese magisterio ya extenso se añaden dos intervenciones personales de gran calado, su libro «Jesús de Nazaret» y el libro de entrevistas «Luz del Mundo».

El programa del Papa incluye, en estos momentos, un viaje a Líbano en septiembre, un Sínodo de Obispos en octubre sobre la Nueva Evangelización, el Año de la Fe y un viaje a Brasil en julio del 2013 para la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro.