La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El Foro de la Familia denuncia el ataque al obispo de Alcalá y anima a todo el mundo a ejercer su derecho a la libertad de expresión

Esta semana España ha vuelto a vivir un nuevo episodio de la preocupante pretensión de algunos de acabar con la libertad de expresión y pensamiento en materia de sexualidad, exigiendo además la complicidad de los poderes públicos en este intento liberticida absolutamente contrario a la Constitución y a los más elementales derechos humanos reconocidos internacionalmente. En este caso ha sido una homilía del Obispo de Alcalá la disculpa buscada artificialmente como instrumento de este nuevo ataque a las libertades. 

El presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, ha manifestado al respecto que “el fenómeno no es nuevo. Desde hace años, algunos grupos de presión vinculados a la ideología de género y a lo que en medio mundo se llama ‘homosexualismo político’ intentan imponer una especie de pensamiento único en materia de sexualidad, exigiendo, además, a los poderes públicos que, violando sus obligaciones constitucionales, se pongan al servicio de este ataque a la libertad de pensamiento y de expresión. El mecanismo siempre es el mismo: cuando alguien -y especialmente si es un eclesiástico católico- expresa una opinión sobre la conducta homosexual que no coincide con la del lobby del seudoprogresismo laicista de género, una serie de organizaciones de gays, lesbianas, etc., ponen el grito en el cielo como si una mera opinión sobre una conducta humana fuese una incitación a la violencia; a continuación este grito farisaico es recogido con alarde literario de indignación compartida por algunos medios afines y jaleado por algunos presuntos intelectuales que se suman al artificial clamor y se pasa a la fase de pedir al Gobierno, a la Fiscalía General del Estado o al Consejo de RTVE que se sumen al intento de reprimir la libertad de expresión como si eso fuese lo democrático”.

“Es la vieja y cansina estrategia de los movimientos totalitarios del siglo XX para acabar con las libertades, que se repite una vez y otra; en esta ocasión para intentar poner el Estado al servicio de la ideología particular de algunos en materia de sexualidad, como en otras épocas se usaron estas mismas estrategias para generar odios de razas o de clases al servicio de otros proyectos totalitarios”, recordó Benigno Blanco.

El Foro de la Familia denuncia este ataque a las libertades y anima al Obispo de Alcalá y a todo el mundo a ejercer su libertad de expresión en materia de sexualidad sin dejarse intimidar, como el mejor medio de defender las libertades de todos y el pluralismo democrático de nuestra sociedad; y solicita a quienes atacan al Obispo de Alcalá que debatan con ideas y defiendan sus posturas con argumentos y no intentando obligar al Estado a reprimir a quienes piensan de otra manera.

El presidente del Foro de la Familia añadió que “la campaña organizada contra el Obispo Reig tiene una clara matriz totalitaria pues pretende obviar el dato de hecho de que respecto a la sexualidad (y, por tanto, también respecto a la conducta homosexual) existen visiones u opiniones distintas en nuestra sociedad y que esa pluralidad de visiones cuenta con el amparo de la libertad ideológica y religiosa constitucionalmente garantizada. En una sociedad libre nadie puede imponer a los demás su visión de la sexualidad, ni de las conductas homosexuales en particular, ni pretender que el Estado ponga al servicio de esa imposición sus poderes. La Iglesia católica tiene su doctrina sobre sexualidad y tiene todo el derecho a proclamarla por todos los medios a su alcance, proponiéndola en libertad a la sociedad”.

Frente a este nuevo ataque a la libertad, el Presidente del Foro de la Familia recordó que la Constitución no exige una opinión concreta sobre la conducta homosexual y reivindicó el respeto democrático a:

– la libertad de opinión en todo lo que tiene que ver con la concepción del matrimonio, la sexualidad (y la conducta homosexual) o la moral sexual.

– el rechazo a las propuestas para restringir la libertad de pensamiento sobre la conducta homosexual como si de atentados a una presunta ‘igualdad de género’ se tratara.

– la denuncia de los intentos de imponer los prejuicios del “homosexualismo político” como obligatorios, encubriendo -como exigencias de la lucha por la igualdad y contra la ‘discriminación por razón de orientación afectivo-sexual’- las imposiciones ideológicas del lobby gay y sus pretensiones de presencia exclusiva en todos los ámbitos de la vida social, política, educativa y empresarial.

Benigno Blanco concluyó: “En la sociedad española está brotando una agresiva intolerancia hacia la libertad en materia de ideas sobre la sexualidad (y, en particular, sobre la conducta homosexual) de la que conviene defenderse para preservar la libertad de pensamiento y el pluralismo”.

El Foro de la Familia agradece al Obispo de Alcalá que no oculte sus convicciones y que exprese la doctrina de la institución que representa, le anima a no dejarse acoquinar por los enemigos de la libertad y se solidariza con él cuando es injustamente atacado por quienes no pueden entender la libertad.