Cuando se vive apegado al dinero, al orgullo o al poder, es imposible ser feliz (Francisco)
“Un gesto multiplica la ayuda. A ti no te cuesta nada”

Cáritas propone marcar simultáneamente las casillas de Fines Sociales y de la Iglesia en la Declaración del IRPF

“Un gesto multiplica la ayuda. A ti no te cuesta nada”. Esta es la invitación que, con motivo del inicio de la campaña anual de la Declaración de la Renta, Cáritas Española vuelve a lanzar a todos los contribuyentes para que marquen simultáneamente las dos casillas de la Asignación Tributaria: la dedicada a “Fines sociales” y la destinada a apoyar el sostenimiento de la “Iglesia católica”.

Al marcar las dos casillas conjuntamente, todas las acciones que desarrolla Cáritas para acompañar a las personas en situación más precaria pueden beneficiarse doblemente, tanto con los fondos económicos destinados a las ONG a través de la casilla de “Fines sociales” como con el apoyo que reciben de la Iglesia en cada Diócesis.

Cabe recordar que muchos de los recursos de Cáritas proceden de la propia Iglesia, de la que forma parte. De hecho, la mayoría de programas sociales que lleva a cabo utilizan infraestructuras de propiedad diocesana o parroquial, sin los cuales no sería viable su puesta en marcha.

Multiplicar la solidaridad con un simple gesto
Sin coste añadido alguno, cada ciudadano puede multiplicar su ayuda con las personas más empobrecidas, ya que al marcar ambas casillas se destinará un 0,7 % de la cuota íntegra de su Declaración de la Renta al sostenimiento económico de la Iglesia católica y otro 0,7% a fines sociales.

Desde el año 2000 se pueden marcar las dos casillas conjuntamente. Además, elegir esta posibilidad no supone coste alguno, ya que si la declaración es “a devolver” no se restará ningún porcentaje de esa cantidad y si es “a pagar” tampoco supondrá ningún incremento. En el caso de que el contribuyente no marque ninguna casilla, será Hacienda la que percibirá el importe correspondiente a la Asignación Tributaria.

En el último año, la Confederación Cáritas Española recibió un total de 17,6 millones de euros procedentes de los fondos del IRPF aportados por los ciudadanos a través de la casilla “Fines Sociales”.

Asimismo, la Conferencia Episcopal Española realizó en 2011, por cuarto año consecutivo, una donación de 5 millones de euros a los programas de Cáritas destinados a paliar los efectos sociales de la crisis sobre las perdonas más vulnerables. Este donativo supone el 2,17% del Fondo Común Interdiocesano de la CEE y representa un aumento del 25% sobre la colaboración económica prestada en 2010, que fue de 4 millones de euros.

Estos apoyos económicos al trabajo de Cáritas se engloban en los 247,5 millones de euros invertidos por la Confederación en el último ejercicio en sus distintos programas sociales, gracias a los que fue posible ayudar a salir de la pobreza a más de 1,5 millones de personas dentro de España y a otros 4 millones en países en desarrollo.

Uno de cada cinco proyectos de Cáritas recibe fondos para inclusión
Uno de cada cinco proyectos sociales desarrollados por Cáritas –una confederación integrada por 68 Cáritas Diocesanas y más de 6.000 Cáritas Parroquiales, en las que colaboran de forma gratuita más de 62.000 voluntarios— tiene una parte de sus recursos que proceden directamente de la solidaridad de aquellos ciudadanos que deciden marcar en su Declaración de la Renta la casilla de “Fines sociales”.

En los últimos años, Cáritas ha ido elaborando un nuevo marco de intervención orientado a promover la inclusión social de las personas más vulnerables donde cada una de ellas sea el eje central de su actividad, desde una perspectiva integral y, al mismo tiempo, individualizada, porque no caben procesos de inclusión homogéneos donde la realidad de exclusión de cada persona es distinta.

En nuestra sociedad de bienestar existen personas excluidas, ciudadanos que no participan en el intercambio económico, político y social, ni en la construcción común de la sociedad y que se ven privadas de alguna de las dimensiones fundamentales de su dignidad humana. Esas circunstancias se han acentuado a causa de la crisis y afectan a un número creciente de personas, que están a un paso de la exclusión social.

Por propia experiencia, Cáritas sabe que este proceso puede ser invertido gracias a la acción colectiva, el tejido social y las políticas públicas. De ahí la importancia trascendental que tiene el compromiso que los ciudadanos manifiestan a través del IRPF, que permite a nuestra institución sostener los programas de promoción de las personas a las que acompañamos para que recuperen su autonomía y accedan a una vida digna como ciudadanos de pleno derecho.