La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
Durante el tradicional Vía Crucis

Su Santidad anima a las familias a mirar la Cruz de Cristo para ir más allá de las dificultades

Benedicto XVI, que participó en el tradicional Vía Crucis el pasado Viernes Santo por la noche, invió a las familias a vivir el camino del Vía Crucis para «contemplar a Cristo crucificado y tener la fuerza de ir más allá de las dificultades», ya que Jesús es «el signo supremo del amor de Dios para cada hombre». Ademásseñaló que el camino de Jesús en la vía de la cruz «es una vía que parecía sin salida y que, sin embargo, ha cambiado la vida y la historia del hombre» y «ha abierto el paso hacia los cielos nuevos y la tierra nueva».

Al finalizar la meditación de las estaciones, el Papa subrayó que «la experiencia del sufrimiento y de la cruz marca la humanidad, marca incluso la familia» y que a menudo el camino no es fácil por las «incomprensiones, divisiones, preocupaciones por el futuro de los hijos, enfermedades» ya que en la actualidad «la situación de muchas familias se ve agravada por la precariedad del trabajo y por otros efectos negativos de la crisis económica».
El Pontífice exhortó también a las familias que afrontan dolor a mirar la cruz de Cristo porque allí encontrarán «el valor y la fuerza para seguir caminando» y citando las palabras de san Pablo añadió que es posible vencer las dificultades «gracias a aquel que nos ha amado».
«En la aflicción y la dificultad -añadió Benedicto XVI- no estamos solos, la familia no está sola» porque Jesús está «presente con su amor, la sostiene con su gracia y le da la fuerza para seguir adelante, para afrontar los sacrificios y superar todo obstáculo».
Al finalizar su discurso, sugirió encomendarse a la Madre de Cristo que ha acompañado a Jesús por la vía dolorosa. «Ella que estaba junto a la cruz en la hora de su muerte, que ha alentado a la Iglesia desde su nacimiento para que viva la presencia del Señor, dirija los corazones de todas las familias hacia aquella luz que prorrumpe de la Resurrección de Cristo y muestra el triunfo definitivo del amor, de la alegría, de la vida, sobre el mal, el sufrimiento, la muerte», ha concluido.
Durante las 14 estaciones del Vía Crucis, la cruz ha sido llevada por el vicario del Papa para la diócesis de Roma, el cardenal Agostino Vallini, por dos frailes franciscanos de la custodia de Tierra Santa y por algunas familias provenientes de Italia, América Latina, África e Irlanda.