La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
Misa de Pascua

El Santo Padre pide a Cristo Resucitado esperanza para Malí, Nigeria, Siria, Tierra Santa y el Cuerno de África

¡Paz, alegría, y amor! «Queridos hermanos y hermanas de Roma y del mundo entero: «Surrexit Christus, spes mea» – «Resucitó Cristo, mi esperanza». Benedicto XVI comenzó, con esta Secuencia pascual, su Mensaje Urbi et Orbi de este 2012 y reiteró que Jesús está vivo y presente hoy, a través de su Iglesia, en especial en cada situación humana de sufrimiento e injusticia. Oriente Próximo, Siria, Tierra Santa, África…

El Papa deseó que Cristo resucitado otorgue su esperanza, que con su luz derrota las tinieblas y el mal. Esa misma esperanza que la Virgen María mantuvo encendida en su corazón también en la oscuridad de la noche.

Benedicto XVI pidió por la paz y la reconciliación en el mundo, en particular en Siria, Malí y Nigeria. El Papa instó también al «diálogo y la reconciliación» en ese país azotado desde hace ya más de un año por revueltas populares duramente reprimidas por el régimen de Bachar al Asad.

En su mensaje, pronunciado al término de la solemne misa celebrada en la plaza de San Pedro, el pontífice condenó «las discriminaciones y persecuciones» que padecen los cristianos en el mundo, en particular en Medio Oriente. «Cristo es esperanza y consuelo de modo particular para las comunidades cristianas que más pruebas padecen a causa de la fe, por discriminaciones y persecuciones», dijo al mencionar los conflictos en Medio Oriente, Malí y Nigeria.

Con su Bendición a Roma y al mundo, también este año, resonaron las felicitaciones de Benedicto XVI, en una Plaza de San Pedro abarrotada de fieles, iluminada por el sol y embellecida con los colores de más de 42.000 flores y plantas de jardín de Holanda. El Papa pronunció sus felicitaciones en 65 idiomas: «Os deseo a todos una buena y feliz fiesta de Pascua, con la paz y la alegría, la esperanza y el amor de Jesucristo Resucitado».