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Mons. Fidel Herráez señala que «la Pasión de Cristo sigue siendo una realidad presente»

El Obispo Auxiliar de Madrid, Mons. Fidel Herráez, presidió ayer, Domingo de Ramos, la solemne Misa de los Ramos, por encontrarse el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, en Roma para dar las gracias junto cientos de jóvenes al Santo Padre por venir a Madrid  en agosto para presidir los actos centrales de la JMJ. La Eucaristía comenzó tras la tradicional bendición de los Ramos, que se realizó en la explanada de la Catedral.

En su homilía, Mons. Fidel Herráez explicó que el Cardenal, “siempre habitual” en estas celebraciones se encontraba en Roma “junto a miembros de la Iglesia diocesana” para dar las gracias al Santo Padre por la JMJ y también para presentarle “la  Misión Madrid Vivo, como prolongación de esa JMJ. Una misión llevada por jóvenes y dirigida también a los jóvenes”.

Se centró en tres aspectos de la lectura de la Pasión del Señor. En primer lugar, habló de que nos anima “a vivir la realidad litúrgica central del año, que da sentido a nuestra vida cristiana: la muerte y resurrección del Señor”. Y es que “toda nuestra vida cristiana se fundamenta en esta realidad”, que según explicó, pasa por que Él nos creó, no nos abandonó, se hizo uno de nosotros, nos enseñó el camino y nos ofreció su vida, además murió y resucitó. “Da fundamento a nuestro ser y caminar humano”, añadió.

El segundo aspecto que trató fue el de “vivirlo, no desde la rutina, pensando que es igual que otros años” sino que “va a ser nuevo”. “Esta celebración en el 2012 es la primera vez que lo vivimos”, apuntó.

También, ahondó en que “la Iglesia nos va acompañando, orientando y alimentando con sus palabras” y recordó que la lectura de ayer de la Pasión del Señor es “una narración sobria y sin concesiones”, donde están presentes “la soledad y el silencio de Jesús”.

“Esta Pasión de Cristo no ha sido algo pasado, sigue siendo realidad en el presente de nuestra sociedad, en nuestra Iglesia”. “Todavía muchos miembros de la Iglesia, prosiguió, viven esta realidad sufriente de la Pasión de tantas formas, pero también muchos miembros de nuestra sociedad sufren y viven esa Pasión de formas tan diversas, a través de la enfermedad, a través de la discriminación, a través del paro laboral, a través de tantas formas, de tantas soledades y abandonos. La Pasión de Cristo en sus miembros sigue siendo una realidad presente”.

Concluyó pidiendo a la Virgen que nos acompañe en las celebraciones de estos días.