La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Los jóvenes del Papa, «misioneros de la alegría»

Las calles de Roma se han llenado de jóvenes madrileños que han acudido a dar las gracias al Papa por la Jornada Mundial de la Juventud de agosto. Benedicto XVI les recibirá mañana en audiencia, pero su presencia en la Ciudad Eterna no pasa desapercibida. Españoles y brasileños son los grupos más visibles en la celebración de la Jornada de este 2012, que se celebra el Domingo de Ramos a nivel diocesano. Hay tiempo estos días para el intercambio de experiencias entre quienes organizaron la cita de Madrid, y quienes preparan ya la de Río de Janeiro de 2013. Pero lo que más resalta en el ambiente romano es esa alegría contagiosa, tan característica de estas celebraciones eclesiales.

El efecto no es casual ni banal. Benedicto XVI ofrece una profunda reflexión sobre la alegría cristiana en su Mensaje para esta Jornada. Existe la alegría verdadera que nunca nos abandona, ni aún en las circunstancias más difíciles, les dice a los jóvenes. La clave está en saberse siempre querido por Dios, que mostró en la Cruz hasta dónde llega su amor por nosotros. «Un cristiano auténtico no está nunca desesperado o triste», escribe Benedicto XVI. Y añade: «La alegría cristiana no es una huída de la realidad, sino una fuerza sobrenatural para hacer frente y vivir las dificultades cotidianas». Por eso los jóvenes cristianos son a la vez alegres y comprometidos. Pero una cosa más les pide el Papa: que sean «misioneros de la alegría» y testigos del «rostro alegre y feliz de la fe».