La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Ricardo Latorre no duda que en España haya libertad religiosa, pero aprecia que el respeto “no es pleno” y que suceden “cosas graves que deberían ser castigadas”

“El motivo más profundo del libro es aliviar el sufrimiento de las personas que se ven privadas del ejercicio de su libertad religiosa, que son muchas”, ha explicado el sacerdote Ricardo Latorre Cañizares en la presentación de su libro ‘La Libertad Religiosa y España 2011’, celebrada en la Universidad CEU San Pablo. Latorre opina que en España sí hay libertad religiosa en comparación con otros países, pero el respeto no es del todo pleno, ya que suceden “cosas graves aisladas que deberían ser castigadas”. Por ello, con su libro pretende “además de buscar la defensa, concienciar a todos del respeto que merece la libertad religiosa” porque “para encontrar hay que buscar y para buscar hay que tener libertad”. 

El sacerdote se ha referido al tratamiento que los medios de comunicación hacen de los temas religiosos. Éstos,  ha afirmado, “castigan a la religión, con el silencio en el mejor de los casos”, cuando deberían tener en cuenta que la mayoría de la población de nuestro país es católica. “Es absurdo que se quiera obviar ese dato aplastante” ha dicho.

Además del autor, el acto ha contado con la participación del abogado del estado en el Tribunal Supremo y secretario general y del Patronato de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, Elena Otero-Novas; del director de Ayuda a la Iglesia Necesitada (A.I.N.) en España, Javier Menéndez Ros, y del catedrático de Periodismo y Director del Observatorio para el Estudio de la Información Religiosa de la Universidad CEU San Pablo, Gabriel Galdón.

Según Elena Otero-Novas, lo que está en juego en España no es tanto la libertad religiosa, sino la dimensión de lo público y lo colectivo, ya que “se impone una neutralidad laicista con el fin de silenciar el hecho religioso” y “el Estado, es un instrumento en servicio del bien común pero no puede intervenir en los pensamientos, gustos o intereses de los ciudadanos, no puede imponer un único credo para todos”

Por otro lado, Gabriel Galdón ha hablado acerca de ciertos medios de comunicación, que ejercen una “violencia sobre la realidad”. Además, ha destacado que los propios medios católicos omiten hechos importantes e incluso no mencionan a Dios por miedo o vergüenza y esto puede propiciar que lleguemos al totalitarismo del laicismo. Por ello “hay que mejorar el periodismo, cambiar el chip y dar una mirada cristiana sobre la realidad”.