Cuando se vive apegado al dinero, al orgullo o al poder, es imposible ser feliz (Francisco)

La Ideología antes que la vida

Miguel A. Espino Perigault. Analista Político Internacional (Panamá).-  La prensa internacional no ha dado la importancia que se merecen los aspectos éticos y morales que se relacionan con la recién nombrada ministra de la Mujer en Brasil, la profesora Leonora Menicucci, feminista, exguerrillera y bisexual. (Aci, 14-02-12). Este silenciamiento de los detalles éticos es la tónica de nuestros días y la práctica común de los medios de comunicación, dañados por el sectarismo laicista anti cristiano. 

La señora Menicucci es noticia; sin embargo, no solamente porque ha sido nombrada por una presidente feminista como ella, sino porque ha asesinado a dos hijos y le pareció muy bien, por sus relaciones con las guerrillas, según dijo. Optó por la muerte, no por la vida. La presidenta Dilma Rousseff la ha nombrado, precisamente, por ser abortista. ‘Es una mujer –ha dicho- que reconoce la importancia de la mujer y sus derechos en la sociedad’, para la cual ha prometido promover el aborto irrestricto. (ABC.es internacional). Un pensamiento así no sorprende, pues de la presidenta brasileña se sabe que tenía un prontuario policial como asaltadora de bancos (según leí en la prensa de ese país, durante la campaña presidencial).

Acerca de su bisexualismo, la ministra Menicucci ha dicho que su primer encuentro con una mujer lo tuvo casada, algo que no incomodó a su marido, que ‘era un hombre muy liberal’. (ABC.es internacional)

Presidenta y ministra se conocieron en las celdas para guerrilleros, forjando una amistad muy íntima, durante las luchas contra la dictadura militar. Como buena feminista, lucha por el igualitarismo libertario y la equidad de género, de modo que todas las mujeres son iguales: las guerrilleras y las pacifistas, las que matan a sus hijos y las que los paren y los crían con amor, junto a su marido.

El aborto, que miles de mujeres han sufrido y sufren por ignorancia y desesperación, es, para la ministra, un derecho, no un mal social y personal que debe tratar de superarse con ayuda a la mujer. Pero no, como buena feminista tira para abajo. La igualdad de las mujeres no discrimina, por lo que da lo mismo ser santa madre abnegada y esposa que puta. ¿Recuerdan la “marcha de las putas” recién celebrada en las calles de nuestra ciudad de Panamá?

Esta noticia nos interesa porque la ministra brasileña es promotora de la ley de salud sexual y reproductiva, que es igual en todas partes, incluido nuestro país. Entre nosotros, tal ley la promueve la diputada de CD, Marilyn Vallarino. En la misma línea de la ideología de género, el diputado Blandón promueve la ley de la esterilización…, y el esperado proyecto de reformas constitucionales está lleno, al parecer, de notables enfoques de género. Así anda el mundo.