La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Patricia Lorena, madre a los 41 años: «Para mí REDMADRE es familia, puertas abiertas, amor, calidez y apoyo incondicional»

El próximo sábado 24 de marzo la Fundación REDMADRE, junto con otras 400 asociaciones que forman la plataforma «Sí a la vida»,  ha convocado una gran concentración a favor de la vida. En Madrid, se celebrará una gran concentración en la Puerta del Sol, a las 17,00 horas. REDMADRE, Fundación creada en 2007 con el propósito de activar una Red solidaria de apoyo, asesoramiento y ayuda a la mujerpara superar cualquier conflicto surgido ante un embarazo imprevisto, en toda España, nos relata el ejemplo de Patricia Lorena Naranjo, colombiana de 41 años que acaba de ser madre de un bebé a los seis meses de gestación: «Cuando comuniqué que estaba embarazada, la gente debió de entender que tenía la lepra, huían de mí como si fuera una apestada”, lamenta.  

La vida genera vida y el amor genera amor. Esta verdad tan grande, y a la vez no tan transparente para el mundo- en algunas ocasiones- la ha experimentado Patricia, que cuando se enteró de que estaba embarazada, la echaron del trabajo, su pareja la dejó desamparada, se encontró sola sin nadie que le tendiera la mano, en ese momento topó con la Fundación REDMADRE navegando por Internet. A día de hoy Patricia relata con cierta ironía y sarcasmo el momento en el que informó sobre su estado de buena esperanza: “Cuando c Su hijo Manuel, fue concebido de manera inesperada y el modo en el que Patricia Lorena se enteró de que estaba embarazada fue más insospechado si cabe.

Hace 3 años la vida condujo a esta valiente colombiana hasta España en busca de trabajo como enfermera. Estuvo trabajando en Sanitas, la Clínica Moncloa, la Clínica Ecoplar Albahaca y el Hospital Madrid Montepríncipe, solapando empleos y duplicando turnos para poder enviar dinero a su país. El excesivo ritmo de trabajo, el estrés y varias desgracias acaecidas a su familia en Colombia fueron a desembocar en un preinfarto cuando llevaba en España más de un año. Su corazón le avisó de que ese ritmo de vida no era bueno para ella y que debía, descansar y relajarse si no quería acabar en la tumba. El preinfarto le dejó una lesión ventricular izquierda en el corazón, por lo que su doctora le recetó unas pastillas y estrictas revisiones periódicas. En una de esas visitas, tras el reconocimiento rutinario la doctora habló seriamente con Patricia Lorena. Le comunicó su preocupación y perplejidad pues la lesión había desaparecido de manera ‘milagrosa’. Al no saber el origen de dicha curación, instó a Patricia Lorena para que se hiciera unos análisis de orina, los cuales desvelaron que estaba embarazada. Sin embargo, la doctora diagnosticó los resultados como un error del análisis, pues las pastillas que le había recetado a Patricia Lorena para el control de la lesión eran anticonceptivas, de este modo recetó unos nuevos análisis, en esta ocasión, de sangre.

Manuel, un bebé médico antes de nacer

Pero, en ocasiones la ciencia es ciega y su afán se convierte en perseguir aquello que quiere ver, en lugar de estar abierta a la verdad que se le presenta de modo revelador ante sus ojos. Los resultados del análisis de sangre corroboraron lo que ya ‘dijeron’ los anteriores, Patricia Lorena esperaba un hijo. A pesar de la evidencia, la escéptica doctora solicitó una ecografía, con el anhelo de que el resultado fuera diferente. Sin embargo, Manuel (el bebé que estaba creciendo en el vientre de Patricia Lorena) no estaba por la labor de contentar a la doctora. Como era de esperar la ecografía no sólo corroboró el embarazo, sino que además explicó la curación ‘milagrosa’ de la lesión ventricular izquierda del corazón de Patricia. Su hijo le había curado, la necesidad de que un mismo corazón trabajara por dos, había sanado la lesión provocada por el preinfarto. Manuel ya llevaba en sus entrañas el refrán “es de bien nacidos, el ser agradecidos” y devolvió a su madre la salud con tan sólo unos días de vida.

Aunque, en cierto modo, una vida naciente había salvado la suya, para Patricia Lorena su calvario acababa de comenzar, cuando en Sanitas se enteraron de que estaba embarazada, la echaron del trabajo y cuando la noticia llegó a oídos de la familia de su novio comenzaron los problemas, las desconfianzas y los prejuicios que le llevaron a la ruptura de su relación. De este modo esta enfermera colombiana se vio sola, sin trabajo, sin dinero y desamparada. Con esta angustia comenzó a buscar en Internet personas o entidades que la pudieran ayudar. Buscó en Google “Apoyo embarazadas solas en Madrid, España” y la Fundación REDMADRE hizo su aparición en la pequeña pantalla de su ordenador. Mandó un correo y a las 2 horas recibió una llamada de REDMADRE. Las primeras palabras que Patricia Lorena escuchó fueron: “No te preocupes, no estás sola, nos tienes a nosotros”. A partir de ese momento respiró hondo, tomo aire y sonrió pues había alguien que le iba a ayudar a seguir adelante con su embarazo.

Seis meses después, una obstrucción de la arteria femoral estaba impidiendo la alimentación y respiración de Manuel, era de vital importancia extraerlo del vientre materno para que siguiera viviendo. Al principio Patricia temió que todo fuera un ardid para practicarle un aborto, ella quería a su niño y por nada del mundo iba a dejar que se lo arrebatasen. Por ello, en el hospital solicitó por activa y por pasiva que se llamara a REDMADRE para que alguien se personara en el hospital y velara por la vida de su hijo. Al comprobar, junto al personal de la Fundación REDMADRE, la veracidad de las palabras de los médicos, permitió aunque recelosa que extrajeran a su hijo. Hoy, Manuel es una criatura a la que su madre no deja ni a sol ni a sombra, pues su escaso tiempo de vida precisa de todos sus cuidados y atenciones. Es ahora cuando le toca recibir lo que su amor de hijo dio a su madre, salud y curación. Su bebé la curó a ella y ahora ella le cura a él

Cuando le preguntan a Patricia Lorena ¿qué significa la Fundación REDMADRE para ella? Su contestación es esta: “Familia, puertas abiertas, amor, calidez, apoyo incondicional. Es una luz en un camino muy oscuro”. Gracias a sus esfuerzos y al apoyo que REDMADRE le ha otorgado, esta colombiana de 41 años, hoy disfruta de su hijo y sólo tienes palabras de agradecimiento para la Fundación, “en verdad, te ayudan, llegas a REDMADRE y te sientes como en casa”.