La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

«Silencio y Palabra: camino de evangelización»

El Imparcial

Por Rafael Ortega

29/01/12

Este es el título del Mensaje del Papa del pasado día 24, festividad de nuestro patrono San Francisco de Sales, el de los periodistas, con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones que se celebrará el domingo 20 de mayo. Benedicto XVI ha querido decirnos a los informadores que “cuando palabra y silencio se excluyen mutuamente, la comunicación se deteriora, ya sea porque provoca un cierto aturdimiento o porque, por el contrario, crea un clima de frialdad; sin embargo, cuando se integran recíprocamente, la comunicación adquiere valor y significado”.

Estas palabras del Pontífice están de plena actualidad porque los que manejan los altavoces de la comunicación, en todos sus campos, buscan una confusión muy planificada, para que no seamos capaces de hacer una crítica de los aspectos más discutidos y por eso como nos dice el Papa “una profunda reflexión nos ayuda a descubrir la relación existente entre situaciones que a primera vista parecen desconectadas entre sí, a valorar y analizar los mensajes; esto hace que se puedan compartir opiniones sopesadas y pertinentes, originando un auténtico conocimiento compartido. Por esto, es necesario crear un ambiente propicio, casi una especie de “ecosistema” que sepa equilibrar silencio, palabra, imágenes y sonidos”.

Benedicto XVI que no es ajeno a los avances tecnológicos en el campo de la información-seguro que tiene una tableta en la que recibe y envía mensajes- nos dice que gran parte de la dinámica actual de la comunicación está orientada por preguntas en busca de respuestas. Esta claro que muchos buscan y buscamos en los medios de comunicación más modernos respuestas a nuestras inquietudes. Inquietud que el Papa comparte en este mensaje, en el que nos indica que “este incesante flujo de preguntas manifiesta la inquietud del ser humano siempre en búsqueda de verdades, pequeñas o grandes, que den sentido y esperanza a la existencia”. Según el Papa “el hombre no puede quedar satisfecho con un sencillo y tolerante intercambio de opiniones escépticas y de experiencias de vida”.

Y esta insatisfacción nos llega muchas veces cuando somos incapaces de enviar y recibir mensajes sin la reflexión necesaria a la que se llega tras un silencio buscado pues, como termina Benedicto XVI su Mensaje: “Aprender a comunicar quiere decir aprender a escuchar, a contemplar, además de hablar, y esto es especialmente importante para los agentes de la evangelización”.

Un Mensaje papal que nos llegaba en coincidencia con la entrega de los Premios Bravo de Comunicación que cada año concede la Conferencia Episcopal Española, a través de su Comisión de Medios de Comunicación. Este año la JMJ fue la gran protagonista pues fue premiada con el Bravo especial, que recogió el Cardenal Rouco, que presidió excepcionalmente el acto, que tuvo en L’Osservatore Romano”, el otro gran galardón, al cumplir el 150 aniversario de su nacimiento.