La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Popieluszko, un mártir de nuestro tiempo

 

 

Llega a los cines “Popieluszko. La libertad está entre nosotros”. La película cuenta la historia del joven sacerdote polaco, capellán de obreros del sindicato Solidaridad, secuestrado y asesinado en 1984 por el régimen comunista. Es necesario no olvidar tesimonios como el del Beato Jerzy Popieluszko. Recuerdan que la libertad que disfruta media Europa ha sido conquistada a un alto precio. Y para quienes viven en la mitad occidental del continente, el martirio de Popieluszko es un revulsivo que anima a no abdicar en la defensa de la propia conciencia.l comunismo ha desaparecido de Europa, pero no pocos Gobiernos violentan las convicciones más profundas de las personas. Ocurre cuando se restringe el derecho de los médicos a negarse a participar en un aborto, o cuando se imponen asignaturas en las escuelas que son puro adoctrinamiento. De igual modo están a la orden del día exposiciones y espectáculos blasfemos, que ofenden impunemente a los creyentes, incluso con cargo al erario. Pues bien: muchos han muerto en Europa por esa fe tan a menudo ridiculizada, no sólo en los tiempos lejanos de Roma, sino en pleno siglo XX. Sus historias nos hablan de perdón, de reconciliación, y lo más desconcertante de todo: son historias alegres, porque a pesar del dolor, remiten a una vida en plenitud, por la que merece la pena incluso el sacrificio supremo del martirio. Todo eso enseña Popieluszko.