La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El Papa recuerda que con Jesús «sacaremos fuerzas para afrontar las dificultades de la vida»

En el rezo del Ángelus de ayer, el Santo Padre invitó a «escuchar la voz de Dios y a no endurecer el corazón». En este sentido, recordó que con Jesús «sacaremos fuerzas para afrontar las dificultades de la vida y servir con sencillez a los que nos rodean, sobre todo a quienes pasan por pruebas diversas».

Se refirió al Evangelio del día, en el que Jesús predica en la sinagoga de Cafarnaún, la pequeña ciudad en el lago de Galilea en donde vivían Pedro y su hermano Andrés, y en poco tiempo, «su fama se difunde en toda la región, que Él recorre anunciando el Reino de Dios y sanando todo tipo de enfermo: de palabra y de acción. San Juan Crisóstomo hace observar como el Señor ‘alterna el discurso en beneficio de los que escuchan, procediendo de los prodigios a las palabras y pasando nuevamente de la enseñanza de su doctrina a los milagros'».

En este sentido, subrayó que «la palabra que Jesús dirige a los hombres abre inmediatamente el acceso a la voluntad del Padre y a la verdad de sí mismos». Y advirtió de que, a menudo, «para el hombre la autoridad significa afán de posesión, poder, dominio, suceso. Para Dios, en cambio, la autoridad significa servicio, humildad, amor; significa entrar en la lógica de Jesús que se inclina para lavar los pies a los discípulos, que busca el verdadero bien del hombre, que mira las heridas, que es capaz de un amor tan grande de dar la vida, porque es el Amor».

Destacó que el próximo jueves 2 de febrero, se celebrará la fiesta de la Presentación del Señor en el templo, Jornada Mundial de la Vida Consagrada. «Invoquemos con fe a María Santísima, para que guíe nuestros corazones para tomar siempre de la misericordia divina, que libera y sana nuestra humanidad, colmándola de toda gracia y bien, con la potencia del amor».

También exhortó a invocar la paz para toda la familia humana, recordando la Jornada mundial de los enfermos de lepra, la lucha contra la pobreza y la marginación, la Jornada internacional por la paz en Tierra Santa, y la beatificación, en Viena, de Hildegard Burjan, fundadora de la Sociedad de las Hermanas de la Caritas socialis.

Después del rezo, el Papa se refirió a la nueva beata, laica, madre de familia, y cuyo lema era «la caridad de Cristo nos apremia». El Santo Padre invitó a alabar al Señor por este bellísimo testimonio del Evangelio.

Además, pidió que se rezase por la paz en Tierra Santa: «Recuerdo asimismo la Jornada internacional de intercesión por la paz en Tierra Santa. En profunda comunión con el Patriarca Latino de Jerusalén y el Custodio de Tierra Santa, invoquemos el don de la paz para esa Tierra bendecida por Dios».

Como es tradicional, el último domingo de enero, una niña y un niño acompañaban al Santo Padre, después del rezo del Ángelus, y soltaron dos palomas, símbolo de paz.