La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Monseñor Pujol anima a los padres a escoger la clase de religión porque en la educación integral de los niños «no ha de faltar la referencia a la fe cristiana»

El arzobispo de Tarragona, monseñor Jaume Pujol, ha escrito una carta sobre la clase de religión en la escuela. En ella, recuerda que la Jornada Mundial de la Juventud del pasado mes de agosto «nos ha permitido acoger en nuestra diócesis a más de seis mil jóvenes venidos de todas partes del mundo. Junto con ellos, muchos jóvenes católicos de nuestro país han participado en Madrid en los actos centrales de la JMJ, que ha sido una verdadera fiesta de la fe».

En este sentido, afirma que «todo el mundo ha coincidido en valorar muy positivamente el testimonio y la actitud de estos jóvenes cristianos durante los días que duró la Jornada». Por ello se dirige a los padres y madres con hijos en edad escolar, que quieren que sus hijos sean jóvenes sanos, alegres, “firmes en la fe, enraizados y edificados en Cristo”, como lo que se pudo apreciar en la JMJ.

«Estoy seguro de que para lograr un objetivo tan importante, estáis dispuestos a poner todos los medios necesarios en su educación. Uno de los medios que tenéis a vuestro alcance, es la clase de religión en la escuela», señala. Así, insiste en que «tanto si se trata de escuela estatal como de escuela concertada, tenéis el derecho a reclamar la clase de religión católica para vuestros hijos. Todos los centros educativos dependientes de la Administración tienen la obligación constitucional de ofrecer clases de religión, que son de libre aceptación por parte de las familias».

Reconoce, sin embargo, que «no pocas veces, en algunos centros se pone dificultades a los padres y madres para inscribir a sus hijos en la clase de religión, a veces de modo directo, y otras ofreciendo una materia alternativa que no es comparable a la clase de religión, tal como manda la ley». Por ello, les anima a «hacer respetar este derecho que tenéis por el bien de vuestros hijos y por su educación integral, en la que no ha de faltar la referencia a la fe cristiana y a la dimensión trascendente de la existencia, de tal manera que no tengan una laguna tan profunda en su formación humana».

Señala que «nuestros niños y jóvenes, en una sociedad inestable y fragmentada como es hoy la nuestra, necesitan puntos de referencia sólidos. Los padres y madres cristianos son los primeros puntos de referencia en la educación de los hijos, pero también la parroquia y la escuela son puntales de su educación». Y es que «los años escolares de un  niño y un joven son un tiempo auténticamente privilegiado para crecer intelectualmente y humanamente, y la clase de religión católica es un verdadero instrumento de investigación y hallazgo de la verdad».

Concluye pidiendo que cuando deban inscribir a sus hijos, pidan la clase de religión para ellos.