La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La tragedia cobra sentido

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado. Doctor  y Profesor de Lengua y Literatura.-  Cuando calificamos algo de trágico, solemos pensar en una desgracia tipo la del terremoto de Lorca o el de Haití. Sin embargo, en Dulce violencia: La idea de lo trágico, de Terry Eagleton –Editorial Trotta- descubriremos que el término tiene muchos más aspectos desde los que abordarlo. 

El primero de ellos, claro está, es el género literario dramático. Dividido éste en comedia, tragedia –justo nuestra protagonista de hoy- y drama.

Terry Eagleton es experto en literatura inglesa, y su libro está plagado de nombres de la literatura universal, en especial de la inglesa, que dan cuenta de su erudición, y nos ayudarán a aumentar la nuestra.

Todos nosotros conocemos, aunque sea de oídas, las tragedias de Shakespeare, pero no tanto las de otros contemporáneos ingleses suyos que han quedado un poco eclipsados por su figura, por ejemplo, Marlowe.

Dando una vuelta más de tuerca, Eagleton analiza la Biblia como si fuera susceptible de ser tomada como tragedia. Y cómo la concepción cristiana de la aceptación del sufrimiento es muy similar a la de los estoicos griegos, por un lado; y por otro, a la de los propios dramaturgos.

Atinado sin duda este ensayo en los tiempos que corren, en los que la desgracia, los recortes y la crisis son las palabras que más aparecen en nuestros queridos medios de comunicación. Ya eran protagonistas en tiempos de bonanza, qué no decir de los que hoy vivimos en los que una palabra que todavía no ha tomado fuerza debería presidir la escala de las más nombradas. Me refiero, evidentemente, a la injusticia.

Terry Eagleton se apiada de nosotros y busca los aspectos positivos de la tragedia, no lo duden, puestos a buscar, hay quien ve una oportunidad de redención en ella.

En el aspecto formal, se trata de un libro sobrio y contundente a la vez que manejable. Muy útil para aprovechar el tiempo en el transporte público adquiriendo cultura mientras pasan las estaciones y llegamos a nuestro destino.