La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
Con ocasión de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

El Congreso Eucarístico Internacional de Dublín 2012 reforzará unión entre cristianos

La comisión organizadora del 50º Congreso Eucarístico Internacional de Dublín (Irlanda), que se celebrará del 10 al 17 de junio de 2012, informó que el principal objetivo del encuentro será sembrar las bases para la unión de los cristianos.

Con ocasión de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos -que se celebra del 18 al 25 de enero-, el comité lanzó lanzar el programa ecuménico del futuro congreso.

Según informó Radio Vaticana, los organizadores creen que la amplia participación de iglesias cristianas de varias tradiciones será un punto esencial del encuentro tanto en la preparación pastoral como en el programa oficial.

El 11 de junio será un día clave del encuentro. Esa jornada se dedicará íntegramente a la reflexión del sacramento del Bautismo como hilo conductor entre todos los cristianos en el mundo. El Arzobispo anglicano de Dublín, Michael Jackson, celebrará la «Liturgia del mundo y del agua», y el representante de la Iglesia Ortodoxa Rusa ante las instituciones europeas en Bruselas, Hilarion Alfeyev, se encargará de la homilía.

Además, el actual prior de la comunidad ecuménica de Taizé en Francia, hermano Alois?Löser, ofrecerá una catequesis sobre el Bautismo.

Por otro lado, el secretario general del Congreso, Padre Kevin Doran, explicó que «uno de los desafíos más grandes para los cristianos de todas las tradiciones en la sociedad de hoy, es llevar el testimonio común de nuestra fe en Jesús».

El congreso, que tiene como lema «La Eucaristía: Comunión con Cristo y entre nosotros», celebrará también el 50º aniversario de la inauguración del Concilio del Vaticano II y busca recordar que la Iglesia es una Comunión que vive a través de la Eucaristía, a través de la presencia real del Señor y gracias a aquellos que se reúnen en su nombre y entran en una comunión real y personal con Jesús.