La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
DEBEN PROVEER DE PRODUCTOS ABORTIVOS SUS PROGRAMAS SANITARIOS

La nueva medida de Obama sobre el aborto: un año de plazo a los centros sanitarios católicos para violar la propia conciencia

“Nunca antes el gobierno federal había obligado a las personas y organizaciones a adquirir un producto que violase sus conciencias”, ha declarado el arzobispo de Nueva York y Presidente de la Conferencia de Obispos de Estados Unidos Timothy Dolan, ante la decisión de la Administración del Presidente Barak Obama de obligar a todas las estructuras sanitarias del país, incluidas las católicas, a abastecer de contraceptivos y productos abortivos sus programas de salud a partir del año próximo. Para el prelado, esta decisión ataca la libertad religiosa y de conciencia. “El presidente está diciendo, explica, que tenemos el plazo de un año para encontrar el modo de violar nuestras conciencias”.

La semana pasada la administración del presidente Obama tomó la decisión de pedir que cada servicio sanitario esté en grado de ofrecer fármacos para favorecer la práctica del aborto. “Obligar a los ciudadanos estadounidenses a elegir entre violar las propias conciencias o renunciar al servicio sanitario es literalmente inmoral”. Monseñor Dolan destaca a este propósito que el gobierno no debería obligar a los ciudadanos a actuar como si un embarazo fuera una enfermedad a evitar a cualquier precio.

Por su parte, la religiosa franciscana Jane Marie Klein, presidente de la “Alianza Franciscana”, una organización que gestiona 13 hospitales católicos, declaró que esta decisión es un ataque directo a la religión: “Centenares de empleados de los hospitales se sienten confundidos” a causa de esta medida, anunciada el viernes pasado por la secretaria para la salud Kathleen Sebelius.

También la Asociación Católica para la Salud de Estados Unidos criticó severamente la medida afirmando que la Casa Blanca “ha perdido una oportunidad” para proteger adecuadamente la libertad de conciencia. Mientras por su parte el presidente de Cáritas Estados Unidos, padre Larry Snyder, se declaró profundamente decepcionado por la elección del gobierno de no escuchar los llamamientos de las instituciones religiosas.

Como es sabido, la administración Obama anunció el 20 de enero que no ampliará la exención para los grupos religiosos que se oponen al pago de planes de seguro médico para sus empleados que incluyan esterilización, también los de efecto abortivo. Kathleen Sebelius, Secretaria del Departamento de Salud y Servicios Humanos, afirmó en un comunicado que los empresarios religiosos que se oponen a proporcionar esta cobertura estarán obligados a cumplir con la ley desde el 1 de agosto de 2013.

Entre los que se oponen al mandato figuran muchas organizaciones católicas, tales como escuelas, hospitales y entidades sociales. A su vez, el Cardenal Daniel N. DiNardo, presidente del Comité Pro-Vida de los obispos de EE.UU. advirtió de que ni Jesús tendría derecho a la exención por motivos religiosos. En diciembre, un grupo de más de 60 líderes evangélicos, bautistas y judíos expresaron su oposición al mandato en una carta al presidente Barack Obama. Se observó que «las organizaciones religiosas más allá de la comunidad católica tienen profundas objeciones morales» a la propuesta. El Departamento de Salud y Servicios Humanos tiene dos demandas a cargo de abogados del Fondo Becket, una en nombre de Belmont Abbey College y la otra por la Universidad Cristiana de Colorado. A este respecto, Hannah Smith, asesora jurídica del Fondo Becket, considera que la administración de Obama sabe que la norma «no puede sobrevivir al escrutinio constitucional» y por lo tanto «trata de retrasar el inevitable día del juicio» en el año electoral.