La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
Con las nulidades matrimoniales

El Santo Padre insta a los miembros del Tribunal de la Rota Romana a actuar con rigor

El Papa pidió el sábado a los miembros del Tribunal de la Rota Romana que actúen con más rigor a la hora de juzgar las causas matrimoniales, evitando transformar «cualquier dificultad conyugal» en un síntoma de posible nulidad.

El Pontífice hizo estas declaraciones durante la audiencia que concedió a los prelados auditores, oficiales y abogados que trabajan en el Tribunal de la Rota Romana con ocasión de la inauguración del Año Judicial.

El Papa definió la «indisolubilidad» como una «propiedad esencial» delmatrimonio cristiano, lo que hace que «en caso de duda, éste deba considerarse válido hasta que no se pruebe lo contrario».

«De otro modo, se corre el grave riesgo de quedarse sin un punto de referencia objetivo para los pronunciamientos de nulidad, transformando cualquier dificultad conyugal en un síntoma de falta de actuación de la unión» matrimonial, explicó.

De hecho, el Pontífice tomó nota de la «difundida y radicada tendencia» a considerar que «la caridad pastoral podría justificar cualquier paso hacia la declaración de la nulidad del vínculo matrimonial para salir al paso de las personas que se encuentran en situaciones matrimoniales irregulares».

En particular, hizo referencia a los abogados, «los cuales, deben no sólo poner toda la atención para respetar la verdad de las pruebas, sino que también deben evitar con cuidado el asumir, como legales de confianza, el patrocinio de causas que, según su conciencia, no son objetiamente sostenibles».

La concesión de la nulidad matrimonial significa reconocer que el matrimonio entre dos personas no fue válido y que, por lo tanto, a los ojos de la Iglesia, es como si nunca hubiera existido, lo que permite a ambos cónyuges contraer matrimonio religioso con otra persona, si lo desean.

Según los últimos datos, a finales de 2008, las causas pendientes ante la Rota Romana eran 1.118, de las que 664 procedían de Europa, 376 de América, 66 de Asia, ocho de Africa y tres de Oceanía. La gran mayoría de casos que llegan a este tribunal están relacionados con la nulidad matrimonial.