La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

“La fuerza de la fe en Cristo puede realizar transformaciones en la vida cristiana”

“Todos seremos transformados por la victoria de Nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 15, 51-58) es el lema escogido este año por la comisión mixta encargada de elaborar el material para las celebraciones de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos que comienza hoy, y que se va a desarrollar hasta el próximo 25 de enero.

Mariano Perrón, Delegado para Relaciones Interconfesionales de la archidiócesis, explica que con este lema “se pretende poner de relieve la fuerza de la fe en Cristo y las ‘transformaciones’ que puede realizar en todos los ámbitos de la vida cristiana, incluyendo la búsqueda de la unidad de la Iglesia”.

“En la actualidad, junto con la preocupación justificada por la persecución que sufren los cristianos en ciertas zonas de nuestro mundo, las Iglesias parecen centrar su atención en el proceso de descristianización de nuestra sociedad: parece que la increencia o el laicismo son los únicos peligros que amenazan a la religión de nuestros padres. Pero debemos reconocer que este último desafío con que se enfrenta la comunidad cristiana universal no está exclusivamente en el exterior. No es fácil, ciertamente, aceptar que en muchas ocasiones la raíz de los males está en el interior mismo de nuestras Iglesias”.

Por eso, afirma que “nuestra lucha tendría que ser, ante todo, contra todos los elementos que se oponen al espíritu evangélico y que anidan en lo más hondo de la mentalidad con que abordamos y entendemos el mundo en que nos ha tocado vivir y la comunidad en que estamos insertos”. Considera que hay una “ceguera básica al abordar el mensaje de Jesús donde reside en verdad el origen de todas las divisiones que aquejan a la Iglesia, y la explicación de la esterilidad de nuestro testimonio frente a un mundo que ya no cree. Y es sólo a través de un proceso de retorno a la esencia del mensaje apostólico como podremos emprender un camino seguro y eficaz hacia la unidad y hacia una labor misionera coherente con el mensaje que proclamamos”.

En cuanto al lema escogido este año para la Semana de Oración por la Unidad de los cristianos, explica que es “un recorrido a lo largo de las imágenes, situaciones y dimensiones en las que se hace visible la victoria de Cristo frente a cuanto se opone a los planes de Dios y en las que participa también el creyente”. “A lo largo de la Semana, vamos descubriendo aspectos distintos en los que se manifiesta la victoria de Cristo sobre el Mal, nuestra victoria al cabo. En ellos encontramos el contraste radical con nuestra propia mentalidad, ajena o contraria al Evangelio. El mismo contraste que constituye la raíz de nuestras infidelidades y de nuestra desunión. El mismo contraste que debe ser superado si realmente estamos dispuestos a que el camino hacia la unidad –hacia nuestra conversión al Evangelio- sea algo más serio que unas buenas palabras y unas oraciones repetidas cansinamente y jamás llevadas a la práctica en nuestra vida”, concluye.