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Monseñor Osoro invita a los sacerdotes a que se muestren con «una significación distintiva como hombres de Dios»

El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, aseguró ayer durante la misa de clausura del IV Centenario de la muerte de San Juan de Ribera que presidió en la Catedral y en la que concelebró un cardenal, seis obispos y 90 sacerdotes, que es necesario que los sacerdotes se presenten ante el mundo «con una significación distintiva como hombres de Dios, en este momento histórico en que el secularismo se ha implantado y cuando la marginación de Dios se manifiesta de diversas maneras». 

Durante su homilía, monseñor Osoro calificó a San Juan de Ribera, que fue arzobispo de Valencia entre 1569 y 1611, como «un santo de nuestro tiempo» y un «estratega de lo divino», y ha destacado la triple pasión del santo «por la fe y la cultura, por el ministerio sacerdotal y por la Iglesia de Jesucristo, teniendo
siempre como eje transversal de su vida la eucaristía», según AVAN. 

Los sacerdotes «se tienen que distinguir también en su porte exterior, no basta con una manifestación interna», dijo monseñor Osoro, recogiendo las enseñanzas de San Juan de Ribera en el sexto sínodo que organizó en Valencia. «Ese porte exterior, naturalmente, tiene que venir avalado por una forma de vivir y de entender que representan al Señor y de demostrar su oficio con la propia vida, no sólo con palabras sino con hechos, con su ejemplo», ha añadido.

Además, ha evocado cómo San Juan de Ribera «tuvo un cuidado especial por el catecismo, y por que los hombres conocieran las verdades de su fe en su integridad» y ha reiterado «su gran actualidad» porque «promovió una corriente purificadora y oxigenadora que entró en las entrañas de la Iglesia de tal manera que cuando uno ve en la vida de la Iglesia muchas realidades hoy, encuentra que tienen explicación precisamente por esa aportación suya».

Por otra parte, monseñor Osoro ha dicho de San Juan de Ribera que fue un «pastor bueno, sabio, recogido, afable, pacífico, con una paz interior que sabía transmitir a los demás» y ha resaltado, especialmente, cómo se relacionó con más de 40 santos de su época y cómo «supo hacerse querer por los sacerdotes, -es de una belleza extraordinaria cómo los quería- al tiempo que les exigía ciencia y virtud». En la misa han concelebrado con el arzobispo de Valencia
el cardenal arzobispo emérito de Barcelona, Ricard María Carles; el arzobispo de Mérida-Badajoz, monseñor Santiago García Aracil, y los obispos de Sant Feliu de Llobregat, monseñor Agustín Cortés; de Tortosa, monseñor Javier Salinas; de Ibiza, monseñor Vicente Juan Segura; y el obispo auxiliar de Valencia, monseñor Enrique Benavent.

Los prelados en su mayoría fueron alumnos del Real Colegio Seminario Corpus Christi «El Patriarca», fundado en Valencia por San Juan de Ribera. Además, noventa sacerdotes han concelebrado también en la misa, en la que ha intervenido el coro de «El Patriarca».

En la eucaristía han participado la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, Pilar de la Oliva; el exrector de la Universitat de Valencia, Francisco Tomás, y los rectores de la Universidad Católica de Valencia «San Vicente Mártir», José Alfredo Peris, y de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Rosa Visiedo, entre otras personalidades.