La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Rubalcaba y Chacón representan la Cultura de la Muerte

Magdalena del Amo, periodista.- La española españolísima Carme Chacón pedía un debate público con Rubalcaba pero el partido consideró que no era prudente hacer más heridas sobre los restos de un cadáver, el cadáver del PSOE, del que algunos siguen viviendo como si nada. Las intervenciones de los socialistas en el Congreso, haciendo oposición, habiendo dejado a España en estado de quiebra, nos hacen sentir rabia y vergüenza ajena.

Moralmente están inhabilitados para la política. Soy consciente de que estas palabras no se ajustan a la pauta que exige la dictadura de lo políticamente correcto, y que debería hablar del sufragio, del mandato de las urnas y de la sana alternancia que debe regir un sistema democrático. Parece que la tendencia es dejar atrás el pasado y dejarse llevar por la ola. Siento discrepar, y si bien creo que la alternancia es vital para la salud democrática y que es urgente que el Partido Socialista resurja de sus cenizas porque es necesaria una auténtica labor de control y oposición al gobierno, también creo que por el bien de todos el PSOE debería, bien aplicarse unas buenas dosis de quimioterapia política, o bien desaparecer y dejar paso a otra formación con un pasado menos vergonzoso y oscuro.

No hay que olvidar que al Gobierno socialista, con Chacón, Rubalcaba, Madina y al resto que un ligero paneo deja ver en las bancadas, le debemos el estado actual de nuestra economía y el deterioro institucional y moral. No es Zapatero el único culpable. Nunca a lo largo de los casi ocho años hubo dimisiones ni discrepancias; ni con la deuda, ni con el déficit, ni tampoco con la instauración de la Cultura de la Muerte en el Estado español, cosa de mucho mayor alcance que lo anterior. Porque de las crisis económicas, tarde o temprano se sale, pero la corrosión que produce el daño moral en la sociedad requiere una rehabilitación más profunda.

El lapsus, broma, o error de dicción del ministro Montoro al referirse a las “miembras” se queda en un chascarrillo festivo. Sin embargo, hay mucha metralla detrás de esa palabreja impuesta por las feministas de género, máxima expresión del gobierno zapateril, cuyo restos son Carmen Chacón y los socialistas que aplaudieron y aprobaron la ley Aído. El “género” es mucho más que una palabra. Es una concepción venenosa sobre la que está concebida la llamada “salud reproductiva”, que encierra: sexo libre, anticonceptivos a discreción, incluso para menores, aborto, clonación, investigación con embriones, desaparición de los sexos, y en sus fines últimos persigue la eliminación del matrimonio como base de la familia, la desaparición de los conceptos esposo/esposa y padre/madre -esto ya lo han conseguido- eutanasia y suicidio asistido –también lo van consiguiendo con las leyes de muerte digna—, y la desaparición de la religión, sobre todo la Iglesia católica. Por eso a lo largo de los últimos años se ha pretendido que las creencias religiosas se circunscriban al ámbito privado.

Inmersa en esta ideología perniciosa tenemos a nuestra roja de caviar, Carmen de España que pretende confundir al personal vendiendo de feria en feria un socialismo nuevo. Ella, la pacifista y embarazada ministra de Defensa que se paseo ante coroneles y generales burlando la tradición en un acto de despotismo patriótico sin precedentes. Ella, que prohibió funerales y salves a las tropas. Ella, abortista como Aído, partidaria del infanticidio legal nos muestra en su despacho una foto con su precioso niño, niño querido, al que nadie osó privarlo de su derecho a la vida. A otros sí los privan de ese derecho natural, quienes ejercen de dioses en esta sociedad materialista y ramplona. Son hijos de otras mujeres con menor suerte, a los que para que el feminismo radical triunfe, hay que pasarlos por el triturador de Morín.

Cuando vi la foto de Chacón con su niño, como una madre más, no pude evitar un recuerdo para los más de cien mil inocentes que por mor de sus malditas políticas de género van a parar a los contenedores de basura en forma de despojos. No pude evitar también un recuerdo para todas las mujeres que desgracian su vida con un aborto que les deja secuelas incurables en el alma. Pero a Carmen no le importa si las mujeres sufren o no. Lo importante es que aborten. Hoy lo vociferó en uno de sus mítines, mientras alababa a Zapatero y los muchos derechos que habían conseguido las mujeres durante sus dos “reinados”. Cree Chacón que abortar es un avance. Eso demuestra que sabe muy poco de historia y de antropología. Antes de llegar la civilización, las sociedades que vivían en la barbarie, abortaban. Incluso en Roma, antes de la llegada del cristianismo. ¿Alternancia con Chacón o Rubalcaba? No, gracias. Ojalá que  la sociedad despierte y surjan otros partidos para la alternancia política, que defiendan sobre todo la dignidad de la vida humana. Decir Chacón es decir Zapatero. Decir Rubalcaba es decir Gal, 11M y Faisán.