La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Obispos de todo el mundo equiparan ser pro-israelí a ser pro-palestino y apuestan por la paz duradera entre ambos

Los obispos del Grupo de Coordinación de Tierra Santa, del Consejo de Conferencias Episcopales Europeas, entre ellos, el español monseñor Joan-Enric Vives i Sicilia, arzobispo de Urgell, aseguran que ser pro-israelí tiene que significar igualmente ser pro-palestinos y apuestan por una paz duradera entre ambos, en el comunicado final de la reunión que han
mantenido desde el pasado día 8 hasta este jueves.

En este sentido, los prelados señalan que «culpar al otro es una falta de responsabilidad y un fracaso de la autoridad», una autoridad que, a su juicio, los habitantes de Tierra Santa «necesitan tan desesperadamente».

«Mientras que la fe que vemos en los cristianos de Tierra Santa es una inspiración, hemos escuchado repetidamente y hemos visto con nuestros propios ojos que la ocupación y la inseguridad, el miedo y la frustración dominan la vida de la gente de esta tierra», afirman.

Por ello, subrayan la importancia de que se reanude el diálogo entre la Autoridad Palestina e Israel y recuerdan las palabras del Papa Benedicto XVI a los cuerpos diplomáticos el pasado 9 de enero cuando les expresó su deseo de que ese diálogo «sea mantenido y encaminado a conseguir una paz duradera que garantice el derecho de las personas de Israel y Palestina a vivir con seguridad en Estados soberanos dentro de unas fronteras seguras y reconocidas internacionalmente».

Ese diálogo, según apuntan, es «amenazado y socavado por el extremismo y la intolerancia de otros» y esto, según añaden, «concierne a ambos lados». Ante esta situación, los obispos apelan «a la tolerancia y el liderazgo valiente capaz de mostrar el perdón y la humildad para promover una coexistencia pacífica» y alertan de que «se requiere urgentemente un acuerdo negociado».

No obstante, a pesar de los «serios problemas» que dicen haber visto este año, albergan esperanzas gracias a acontecimientos como el encuentro de las Iglesias en el Sínodo de Medio Oriente; el creciente número de peregrinos; la cooperación interreligiosa; y los esfuerzos humanitarios de las organizaciones católicas con iniciativas educativas y culturales.

Además, admiten que se ha producido un progreso en las negociaciones entre Israel y Tierra Santa y recuerdan que su principal fuente de alimentación de esa esperanza que mantienen reside en las comunidades cristianas con las que se han encontrado y con las que han celebrado su fe en Gaza, Nablus, Jerusalem y Galilea.

Finalmente, hacen un llamamiento a los líderes políticos «de ambos lados» y al resto de países para que muestren «coraje, resolución y creatividad» de forma que se logre una coexistencia pacífica entre judíos, cristianos y musulmanes y terminan bendiciendo a todos los habitantes de Tierra Santa.

Además del arzobispo de Urgell, firman la nota el arzobispo de Liverpool (Inglaterra y Gales), monseñor Patrick Kelly; el obispo de Arezzo-Cortona-Sansepolcro (Italia), monseñor Riccardo Fontana; el arzobispo de Edmonton (Canadá), monseñor Richard Smith; y los obispos de Tucson (USA), monseñor Gerald Kicanas; Aachen (Germany), monseñor Heinrich Mussinghoff; Evry (France), monseñor Michel Dubost; Reykjavik (Islandia), monseñor Pierre Burcher; y el obispo auxiliar de Birmingham (Inglaterra y Gales), monseñor William Kenney.