La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
La diócesis se siente bendecida por esta gran noticia

La diócesis de Ávila recibirá el próximo 28 de enero una reliquia del beato Juan Pablo II

La Diócesis de Ávila se siente bendecida y se dispone a recibir con gozo, como gracia especial, la Reliquia del Beato Juan Pablo II, que llegará desde Roma el próximo día 28 de Enero, de la mano del Postulador de su Causa de Canonización, Mons. Slawomir Oder.
 
Con este motivo, el sábado 28 Enero tendrá lugar una conferencia preparatoria sobre “La nueva Evangelización en la vida y en el pensamiento de Juan Pablo II” Pronunciada por el propio Mons. Slawomir Oder. Será en el Auditorio Caja Ávila (Pasaje Reyes Católicos) a las 17,30 horas.
 
Inmediatamente después de la Conferencia, en la S.A.I. Catedral del Salvador, en torno a las 19 h. habrá una Solemne Celebración de la Eucaristía presidida por el Obispo de Ávila Mons.
 
Jesús García Burillo (Obispo de Ávila). Al finalizar la Eucaristía se podrá venerar la Reliquia del Beato Juan Pablo II, que permanecerá desde ese momento instalada en una de las capillas de la S.A.I. Catedral para su veneración.
 
Entre las 10 noticias religiosas más importantes del año que acaba de concluir, (2011), ocupa el primer lugar la Beatificación del Papa Juan Pablo II, una de las personas más admiradas y amadas del Siglo XX. No en vano ha sido el hombre, el Papa, sin duda, que más ha viajado por el mundo y el que ha visitado el mayor número de países. Es como si hubiese dado treinta veces la vuelta a la tierra. Ha sido visto directamente por medio millar de millones de personas.
 
Decía siempre “No podemos aguardar a los fieles en la Plaza de San Pedro, hay que acudir a su encuentro”. Toda la actividad apostólica de Juan Pablo II ha sido un magisterio itinerante.
 
Tenía siempre al alcance de la mano un gran atlas geográfico en el que estaban indicados los países y las diócesis del mundo entero. Su mensaje era: el hombre es el camino de la Iglesia, y Cristo es el camino del hombre. Cumplió su tarea de introducir a la Iglesia en el tercer milenio.
 
La confirmación de este amor y admiración la encontramos en las palabras de S.S. Benedicto XVI en su Beatificación: “Hace seis años nos encontrábamos en esta Plaza para celebrar los funerales del Papa Juan Pablo II. El dolor por su pérdida era profundo, pero más grande todavía era el sentido de una inmensa gracia que envolvía a Roma y al mundo entero, gracia que era fruto de toda la vida de mi amado Predecesor y, especialmente, de su testimonio en el sufrimiento. Ya en aquel día percibíamos el perfume de su santidad, y el Pueblo de Dios manifestó de muchas maneras su veneración hacia él. Queridos hermanos y hermanas, hoy resplandece ante nuestros ojos, bajo la plena luz espiritual de Cristo resucitado, la figura amada y venerada de Juan Pablo II. Hoy, su nombre se añade a la multitud de santos y beatos.
 
¡Dichoso tú, amado Papa Juan Pablo, porque has creído! Te rogamos que continúes sosteniendo desde el Cielo la fe del Pueblo de Dios. Desde el Palacio nos has bendecido muchas veces en esta Plaza. Hoy te rogamos: Santo Padre: bendícenos”.